Adoración Eucarística Perpetua en España     Misioneros de la Santísima Eucaristía


Qué es adorar. Qué es la adoración eucarística

Adoremos a Cristo presente en la Eucaristía

¿Por qué la Adoración Perpetua?

Principios rectores de la Adoración Perpetua

¿Cómo establecer la Adoración Perpetua?

Frutos de la adoración y de la Adoración Perpetua

Sugerencias para pasar la Hora Santa de adoración

Adoración y Evangelización

Eucaristía e Intercesión

Maternidad espiritual. Madres de la Cruz

Consejos espirituales

Breve Guía del Adorador

¿Por qué la Adoración Perpetua?

Porque es la manera que tenemos de dar una respuesta constante en el tiempo hacia Quien no deja de ser Dios y de amarnos de amor eterno. Pero, la Adoración Eucarística Perpetua conlleva, como consecuencia de lo anterior, otro mérito: en tiempos en los que nuestras iglesias están a menudo cerradas, una capilla siempre abierta, para quienquiera allegarse a cualquier hora del día o de la noche, es como los brazos siempre abiertos de Jesús, dispuesto a acoger a todo hombre. Es también una respuesta al clamor del Papa Juan Pablo II, vuelto también suyo de Benedicto XVI: “¡Abridle las puertas a Cristo! ¡Abrídselas de par en par!”

Los motivos que hacen única a la Adoración Perpetua son que el Señor sea adorado incesantemente y que la iglesia esté siempre abierta.

En efecto, en una capilla de Adoración Perpetua, la fraternidad eucarística que conforman los adoradores, reza a toda hora del día y de la noche, eleva alabanzas, súplicas, acción de gracias, bendiciones y repara, rindiendo grandísimo honor y gloria al Señor como comunidad eclesial. 

Adoradores que se suceden día y noche ofrecen un gran testimonio de fe, un testimonio que ayuda e interpela al mundo, atrae a aquellos que están en la búsqueda de Dios y llama la atención a quien está lejos del Señor para que se acerque a Él. 

La capilla de la adoración perpetua es la fuente de agua viva que quita la sed de vida, es un faro en la noche del mundo, es la puerta abierta al Cielo que permanece abierta. De ella se derraman gracias y beneficios que llevan a grandes conversiones. 

El Santo Padre Benedicto XVI insiste: nos falta redescubrir la oración, la contemplación. 

En tal sentido, la Adoración Eucarística Perpetua origina una comunidad contemplativa donde cientos de personas en oración incesante descubren la belleza y la riqueza del encuentro con Dios, hacen experiencia directa de Dios, entran en intimidad con Él y desean conocerlo aún más, con el resultado de mayor crecimiento espiritual.

El silencio con que se adora en la capilla permite el recogimiento que hace propicio el encuentro con el Señor y su escucha. 

En el día de la Inmaculada Concepción del 2007, la Congregación para el Clero, en la persona del Cardenal Hummes, ha invitado a los Ordinarios de todo el mundo a dedicar un templo a la Adoración Perpetua para el sostenimiento espiritual de todo el clero y para pedir más y santas vocaciones.