Adoración Eucarística Perpetua en España     Misioneros de la Santísima Eucaristía


Antecedentes de la Adoración Eucarística

Doctrina sobre la Adoración Eucarística

Documentos del Magisterio de la Iglesia

Santos con especial devoción eucarística

Tres Místicas del Siglo XX y sus milagros eucarísticos

Milagros eucarísticos

Oraciones y homilías

Sobre la oración

Oraciones de santos

Oraciones litúrgicas

Homilías de Juan Pablo II y Benedicto XVI sobre la Eucaristía

Otras oraciones devocionales

Otras oraciones

Oraciones de santos

Oración de Juan Pablo II

«Quédate, Señor, con nosotros»

Oración de Juan Pablo II

Adoremos a Cristo en la Eucaristía

Oración de San Alfonso María de Ligorio

Este santo napolitano (1696-1743), doctor en derecho civil y canónico, ordenado sacerdote, fundó la Congregación del Santísimo Redentor (redentoristas). Gran predicador y excelente autor de escritos espirituales, sobresalió como maestro de la teología moral. Sus Visitas al Santísimo Sacramento, y tantas otras obras, han ayudado y siguen ayudando mucho a la espiritualidad de los fieles.

Acción de gracias por la Misa y la Comunión

Oración de San Ambrosio de Milán (340-397)

El joven prefecto de Liguria y de Emilia, Ambrosio, nació en Tréveris hacia el año 340 de una familia romana. Todavía era catecúmeno, cuando por aclamación del pueblo fue elegido a la sede episcopal de Milán, el 7 de diciembre del 374. Como aún ignoraba mucho de la religión que acababa de acoger se dedicó con pasión y ahínco sobre todo al estudio de la Biblia y la aprendió en profundo.

Fue un verdadero pastor y también fue padre espiritual de los jóvenes emperadores Graciano y Valentiniano II y del mismo temible Teodosio I, a quien le reprochó sus crímenes y le exigió una penitencia pública como expiación por haber hecho asesinar al pueblo de Tesalónica para acabar con una revuelta.

San Agustín, quien fue un asiduo oyente de los sermones de San Ambrosio, nos cuenta en sus Confesiones que el prestigio de la elocuencia del obispo de Milán era muy grande y muy eficaz el tono de este apóstol de la amistad.

Sus libros publicados que han llegado hasta nosotros son las rápidas transcripciones y sus famosos Comentarios exegéticos, antes de ser reunidos en volúmenes, habían sido predicados a la comunidad cristiana de Milán. En ellos se nota el tono familiar del pastor que se dirige con amable sencillez a sus fieles a quienes ama. Le gusta enseñar cantos litúrgicos a su pueblo. Por eso compuso un buen número de himnos, algunos son todavía familiares en la liturgia ambrosiana. San Ambrosio murió en Milán el 4 de abril del 397.

Preparación a la Misa y la Comunión

Oración de San Buenaventura (1217-1274)

Acción de gracias por la Misa y la Comunión

Oración de San Ignacio de Loyola (1491-1556)

Ofrecimiento de sí mismo

Oración de San Ignacio de Loyola (1491-1556)

Oración a Jesús Crucificado

Oración de Santa Catalina de Siena

De Santa Catalina es esta preciosa elevación:

Oración de Santa Catalina de Siena

Terciaria dominica (1347-1380), penúltima de veinticinco hermanos, doctora de la Iglesia. El texto que sigue contiene extractos de una elevación dicha por la santa en éxtasis (1379), transcrita por sus discípulos (Obras, BAC 451, 1980, 504-507).

Oración de Santa Teresa de Jesús

En el silencio de la noche, en la presencia eucarística de Jesucristo, atrévete a decirle muy despacio esta oración de Santa Teresa de Jesús. Pero para poder rezarla de todo corazón, hace falta mucho valor, es decir, mucho amor al Señor, una confianza absoluta en Él. Pídele, pues, que te asista con su gracia.

Oración de Santo Tomás de Aquino (1225-1274)

Misa y Oficio divino del Corpus Christi

Oración de Santo Tomás de Aquino (1225-1274)

Tantum ergo

Oración de Santo Tomás de Aquino (1225-1274)

La magnífica estatua de Santo Tomás que hay en su sepulcro de Toulouse, le representa con el Santísimo en la mano derecha y en la izquierda una espada de fuego, «la espada del espíritu, que es la palabra de Dios» (Ef 6,17). Con ella, el Doctor angélico, Doctor común de la Iglesia, también llamado Doctor de la Eucaristía, se muestra pronto a defender la verdad del Misterio sagrado más excelso. Sus más difíciles problemas intelectuales, como teólogo, los resolvía no tanto en la biblioteca, sino arrodillado ante el altar, apoyando en él su cabeza.

Él compuso la Misa y el Oficio del Corpus Christi, con las maravillosas oraciones tan conocidas: Pange lingua, Verbum supernum, Lauda Sion, etc.

De él esta oración de acción de gracias después de la Misa y de la comunión:

Oración de Santo Tomás de Aquino (1225-1274)

Pange lingua

Oración de Santo Tomás de Aquino (1225-1274)

Himno de laudes. Liturgia del Corpus Christi

Oración de Santo Tomás de Aquino (1225-1274)

Preparación a la Misa y la Comunión

Oración de Santo Tomás de Aquino (1225-1274)

Primera parte de la secuencia de la Misa, Lauda Sion, Salvatorem.

Oración universal del Papa Clemente XI (1700-1721)

Acción de gracias por la Misa y la Comunión

Oraciones de San Bernardo

Es San Bernardo (1090-1153), como dice la oración de su misa, «lámpara ardiente y luminosa en medio de la Iglesia». A los veintidós años, entra monje en el Cister, y poco después es constituido abad de Claraval (1115). Su vocación suscita cientos de vocaciones, y su llama espiritual enciende la llama de muchos nuevos monasterios. Enamorado de Dios, de Cristo, de la Iglesia, de la Virgen María, este gran Doctor de la Iglesia, es también un enamorado de la Eucaristía, como podemos comprobar en los textos que siguen: