Adoración Eucarística Perpetua en España     Misioneros de la Santísima Eucaristía


Pamplona: Un Corpus Christi para la historia

Comienza la Adoración Eucarística Perpetua en la basílica de San Ignacio con 1.300 adoradores.

SANTIAGO CAÑARDO REMÍREZ. Pamplona.

Pamplona vivirá mañana un especial e histórico día del Corpus Christi. Como todos los años la misa será a las 11 y luego la procesión. El pueblo fiel aclamará con cantos de alabanza y pétalos de flores el paso del Santísimo por las calles y plazas de nuestra ciudad, pero en el corazón de la procesión de este año ocurrirá algo extraordinario: el comienzo de la Adoración Eucarística Perpetua en la Basílica de San Ignacio. Será el propio arzobispo quien la inaugure, al entronizar al Santísimo en este lugar. Desde ese mismo momento, la presencia real de Cristo en la eucaristía recibirá una adoración ininterrumpida en el corazón de Pamplona. Por fin, contaremos con una iglesia situada en el corazón de la ciudad, abierta día y noche, donde Jesucristo será siempre alabado, a todas las horas del día y de la noche, durante todos los días del año.

Este proyecto lo impulsó Don Francisco Pérez desde el mismo día de su entrada en la diócesis. Poco después, la Santa Sede pedía a todos los obispos del mundo que hicieran lo mismo. La acogida dispensada por el pueblo fiel de Pamplona a esta iniciativa, más de mil trescientos adoradores voluntarios inscritos en pocas semanas, demuestra que su origen no es humano, sino que responde a la voluntad de Dios; es su Espíritu Santo el que ha movido los corazones de los fieles, infundiendo en ellos el espíritu de alabanza al Cordero inmolado y presente en el Sacramento. Una simple anécdota como ejemplo; en una parroquia, cuando el sacerdote anunciaba la adoración perpetua dijo que la veía difícil, argumentando que ¿quién iba a estar adorando el 7 de julio o en Nochebuena? Inmediatamente se le acercó una señora para decirle que ella misma se ofrecía para adorar en esos días.

El misionero encargado de la campaña, el P. Justo Lofeudo -un sacerdote argentino que recorre el mundo entero para establecer la adoración perpetua- reconoce que la respuesta de Pamplona ha superado todas las expectativas imaginables. Algo parecido ocurrió en los orígenes de la fiesta del Corpus, demandada también por el pueblo fiel tras las controversias eucarísticas que habían puesto en duda la presencia real de Cristo en la eucaristía.

El papa Urbano IV se hacía eco de este entusiasmo popular e instituía en 1264 la fiesta litúrgica del Corpus; pocos años después comenzaban las procesiones y desde entonces hasta hoy el Corpus se convertía en una de las fiestas católicas demayor arraigo popular. Nosotros también hemos pasado demasiados años envueltos en controversias inútiles, con las iglesias cerradas y los sagrarios abandonados. Dios ha querido poner fin a todo ello, realizando este nuevo milagro eucarístico: un templo prácticamente cerrado y vacío, se convierte en un templo siempre abierto y lleno de adoradores, dispuestos a hacer verdad la letra del Tantum ergo: Adoramos postrados este sacramento. De este modo, muchas personas que buscan, encontrarán una luz encendida en su caminar,pues verán que siempre hay Alguien con la puerta abierta, que les espera y les escucha. Demos gracias a Dios.

[ 04-05-2008 ] Diario de Navarra Sábado, 24 de mayo de 2008

Volver