Adoración Eucarística Perpetua en España     Misioneros de la Santísima Eucaristía


Adoración Eucarística Perpetua en Tierra Santa

El pasado 29 de marzo del 2008 se inauguró un monasterio de la Galilea, el Domus Galilaeae, donde ha de establecerse la adoración perpetua al Santísimo Sacramento. Al acontecimiento asistieron 170 obispos de Europa.

Lo que había soñado el nuevo beato Charles de Foucauld –erigir en el monte de Korazim, desde donde el Señor predicó el sermón llamado de la Montaña, un lugar sacro para la exposición y adoración permanente del Señor en el Santísimo Sacramento- ahora ha de ser realidad.

Charles de Foucauld concebía la evangelización adorando, contemplando el misterio en el silencio, dando testimonio de Jesucristo en la fe, en el amor hacia Él en la adoración y en la vida hacia los hermanos, reafirmando el primado de la caridad vivida en fraternidad. Para eso deseaba fundar una pequeña comunidad monástica en torno a la adoración. Él mismo se define como monje-misionero. Monje porque delante de la presencia eucarística del Señor pasará largas horas en el silencio y la soledad, que será también y sobre todo la del desierto. Es atraído por la vida oculta de Jesús en Nazaret y la quiere para sus hermanos monjes y para sí.

Vida oculta, adoración perpetua, evangelización con el testimonio, tales los ideales que en parte ahora serán la cristalización de aquel sueño.

Por ello mismo, el altar de la capilla circular del Santísimo –donde el Señor será adorado día y noche sin interrupción- tendrá una reliquia del beato fundador de los Pequeños Hermanos de Jesús.

Según se declara en el propósito fundacional de la Domus, basado sobre la carta del Papa Juan Pablo II cuando se inauguró la biblioteca, la Adoración Perpetua sobre ese monte sostendrá «el dialogo entre el judaísmo y la Iglesia católica» y también la promoción del diálogo ecuménico por la unidad de las Iglesias cristianas.

La capilla circular de la adoración está rodeada de 23 celdas. El techo de la misma exhibe la representación de Jesús y los apóstoles durante el Sermón de la Montaña, obra de Kiko Argüello.

El Patriarca latino de Jerusalén, Su Beatitud Michel Sabbah, presidió la inauguración del monasterio. Estuvieron también presentes otros obispos de distintos ritos, el Custodio de Tierra Santa, Padre Pierbattista Pizzaballa, el Nuncio Apostólico Arzobispo Antonio Franco y autoridades civiles de la región así como también numerosos embajadores.

[ 30-05-2008 ]

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