Adoración Eucarística Perpetua en España     Misioneros de la Santísima Eucaristía


Encuentro de adoradores de la Adoración Perpetua en Torrijos (Archidiócesis de Toledo)

Fue en el auditorio del Palacio -antiguo Convento Concepcionista, donado por la Sierva de Dios Teresa Enríquez- el pasado 13 de diciembre, a las 5 de la tarde. Estuvo presidido por el párroco Don Federico Vegas Ramos.

Durante el encuentro se compartieron testimonios sobre ese don extraordinario que es la Adoración Perpetua y a través de ellos, de las distintas vivencias, se puso de manifiesto las muy grandes gracias en frutos de conversión personal, de mayor acercamiento al misterio del amor de Dios y de otras gracias que han habido en estos nueve meses de funcionamiento de la adoración ininterrumpida al Santísimo. Fue también esta una ocasión de confraternización comunitaria.

Entre los muchos testimonios es de destacar el de un señor de 86 años que vive a 20 km de Torrijos y que adora dos días seguidos de 4 a 5 de la mañana. Hace 40 años que es adorador y ése es su gran gozo y fortaleza. Con él vienen otras dos personas de su pueblo también a adorar durante esas horas.

Otro testimonio de la extraordinaria gracia lo dio un joven que saliendo de las sombras de muerte de la droga encuentra, en sus horas santas con el Señor, fuerzas para continuar caminando. Dio también gracias a Dios porque en la capilla ha encontrado amigos que día a día lo animan a seguir por el camino emprendido.

El amor del Señor en el Santísimo Sacramento fluye sobre los adoradores y crea un clima de unidad, de comunión y de amor recíproco.

Fue unánime el testimonio acerca de la paz que hay en la capilla por la presencia continuamente adorada del Señor. También la cercanía de nuestro Dios que habita en su morada eucarística y que desde allí abraza con su misericordia no sólo a los que acuden regularmente u ocasionalmente a la capilla sino también a otros alejados que se acercan o por los que se intercede.

Como dijo María del Mar, la Coordinadora General: El Señor a quien adoramos es la verdadera fuente de donde nos surtimos. Por esa circularidad de las cosas de Dios: la oración hace crecer la fe y por la fe y con fe se hace más y mejor oración. De la misma fuente del amor a quien adoramos y rezamos recibimos el amor que llevamos a los hermanos”.

El encuentro finalizó con una oración.

[ 07-01-2010 ]

Volver