Adoración Eucarística Perpetua en España     Misioneros de la Santísima Eucaristía


El Sr. Cardenal Arzobispo de Madrid, D. Antonio María Rouco Varela inauguró la adoración perpetua el pasado 9 de diciembre.

(Diciembre 2010) En la Capilla de las Misioneras del Santísimo Sacramento y María Inmaculada fue inaugurada la adoración perpetua con la Misa celebrada por el Cardenal y concelebrada por doce sacerdotes.

A continuación ofrecemos los puntos principales de su homilía.

El Cardenal recordó las circunstancias históricas en el momento de la fundación de las Misioneras del Santísimo Sacramento por la Sierva de Dios María Emilia Riquelme mostrando la analogía con lo que estamos viviendo cien años después. Muchas fueron las coincidencias en cuanto a inspiraciones y necesidad de adorar al Señor en su presencia eucarística día y noche, como también en el oscuro entorno político que se cernía para el mundo y particularmente para España. En aquellos años primero fue la guerra mundial que comenzó en 1914 y luego vinieron para España los años aciagos de la persecución a la Iglesia y la guerra civil. Hoy el Santo Padre, en cada ocasión que se le presenta, exhorta a volver a Dios. Si el hombre no regresa a Dios, si no se convierte a Él, arriesga la pérdida de su identidad y de su futuro.

Un siglo atrás María Emilia Riquelme al frente de un grupo de mujeres, viendo la situación de Madrid y de la España de aquel tiempo, pone en marcha la que entiende como única solución: adorar a Dios. Y, observó el alto prelado, aunque está claro que “adorar” no procede “oro”, bien podría derivar de esa palabra, porque es lo más valioso, lo que mejor podemos hacer en todo momento porque además es infalible. Nosotros no sabemos –agregaba- cuándo ha el Señor de satisfacer nuestros mejores anhelos pero sí sabemos que lo hará y así como hay beneficios que se alcanzan al instante hay otros que llegan después de muchos años. La solución que trae Dios siempre es la verdadera y adorar hace que demos a Dios su lugar y ocupemos el nuestro. Dijo el Cardenal Rouco que no es una quimera sostener que cuando se arrincona a Dios o se pretende hacer que desaparezca de la sociedad, esa sociedad inevitablemente pierda el valor y la dignidad de la persona humana.

A alguno podría parecerle que al celebrar este centenario, se proponga nuevamente la misma solución de dedicarse a la adoración, que Mª Riquelme hizo cien años atrás, la Iglesia no hubiera avanzado nada. Pero es que la Iglesia no vive ni propone novedades sino que vive y propone una única Gran Novedad que ocurrió hace ya dos mil años, y es la Novedad de la que todavía vive: la Resurrección de Cristo. “Y esta novedad es la que se propone con esta Adoración Perpetua que ahora vuelve a recomenzar en esta capilla fundada hace 100 años: el encuentro y la adoración con Jesucristo Resucitado. ¡Qué importante es adorar! Sentirse ante la mayor novedad de la Historia: Cristo vivo y resucitado, y sentirse acogido y querido en este lugar. Esta es una gran necesidad del hombre y la mujer de este tiempo: amar y sentirse amado. Esto es lo que se ofrece con la Adoración Perpetua”.

Finalizó hablando de la Virgen María, la primera adoradora, y encomendándole a Ella la perseverancia de todos los adoradores, que pasaban a formar parte de la lista de adoradores que durante cien años han adorado al Santísimo en aquel lugar.

La reanudación de la adoración perpetua en “Cachito de Cielo” ha sido posible por la misión llevada a cabo en parroquias vecinas y la organización montada por el Misionero del Santísimo Sacramento.

[ 22-12-2010 ]

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