Adoración Eucarística Perpetua en España     Misioneros de la Santísima Eucaristía


Capilla de adoración, eucaristía perpetua en Zaragoza

Zaragoza contará con una capilla dedicada a la Adoración Eucaristía perpetua. Será la número 22 en España, integrándose a las más de 2.500 capillas que pueblan la faz de la Tierra formando un rosario de adoración permanente e indisoluble

Vicente Franco Gil

Juan Pablo II, beatificado en Roma el pasado 1 de mayo en olor de santidad y con un gran clamor popular, mantuvo un rumbo perseverante en la toma de conciencia de la “ nueva evangelización ”, cuyo objetivo era despertar en la humanidad entera una fe viva, consciente y responsable centrada en la vida de Jesús. De ahí que la Eucaristía, Jesucristo sacramentado, vivo, con su Cuerpo, su Sangre, su Alma y su Divinidad, sea objeto de adhesión filial y por ello digna de ser adorada con profunda veneración. En su encíclica “Ecclesia de Eucaristía” (17/04/2004, núm. 25), persuadía a los cristianos a distinguirse por el arte de la adoración, una adoración silenciosa, encontrando fuerza, consuelo y apoyo.

Tras la sucesión de aquel en el ministerio petrino por el Santo Padre Benedicto XVI, éste en su exhortación apostólica post-sinodal “Sacramentum Caritatis”, introduce dentro de la Iglesia el precepto trascendental de la adoración eucarística en las entrañas de la propia vida eclesial, a través de su adoración perpetua, que atañe y compete tanto a obispos y sacerdotes como a laicos, es decir, a todo el pueblo de Dios en su conjunto, tanto de un modo personal como de forma comunitaria.

A tal efecto, el Cardenal Hummes, Prefecto de la Congregación para el clero, en una carta dirigida a todos los obispos escrita el 8 de diciembre de 2007, mantiene el ferviente deseo de hacer una cadena de adoración eucarística perpetua, y en tal sentido, que en cada Diócesis su Obispo proponga a un sacerdote dedicado íntegramente a la promoción de esta adoración eucarística y a su coordinación.

Hace siglos expresaba San Agustín que nadie comiera de esta “carne” sin anteriormente adorarla; en los albores del S.XX durante el pontificado del Papa León XIII también indicaba que en la Eucaristía se contiene " una variedad de milagros y todas las realidades sobrenaturales" (Encíclica Mirae Caritatis); y San Ambrosio puntualizaba que la Eucaristía es como el remedio de nuestra necesidad cotidiana.

Pues bien, ante este contexto y como un acontecimiento ex novo, impulsada con un apasionado afán apostólico de parte de nuestro Arzobispo D. Manuel Ureña, la inmortal ciudad de Zaragoza contará desde el próximo día 30 de junio con una capilla dedicada a la Adoración Eucaristía perpetua, donde el amor, como muestra filial de todas aquellas personas de bien que encumbran y ensalzan al Señor, será puesto de manifiesto ininterrumpidamente cada día durante sus 24 horas y a lo largo de los 365 días del año.

Con todo, a las 20:00 h en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, que en palabras de Juan Pablo II, María es mujer eucarística con toda su vida, tendrá lugar la Santa Misa para erigir y acoger con solemnidad el nacimiento de esta hermosa capilla derrochadora de gracia abierta al mundo como remanso de oración y adoración en la que Dios Padre quiere ver a Cristo formado en sus hijos. A este acto acudirá desde la ciudad del Vaticano, entre otros, el Cardenal D. Antonio Cañizares Llovera, que desde el año 2008 es Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

A decir verdad, este acontecimiento que resulta inédito en Zaragoza, no lo es tanto en nuestra geografía nacional e internacional. En España, la nueva capilla de adoración Eucarística perpetua dedicada a San Pascual Bailón, un santo aragonés que estuvo prendido de la adoración sacramental, será la número 22, integrándose a las más de 2.500 capillas que, con estas características, pueblan la faz de la Tierra formando un rosario de adoración permanente e indisoluble.

La génesis de toda esta puesta en escena ha tenido su origen en los misioneros de la Santísima Eucaristía, una congregación encargada principalmente de fundar este tipo de capillas en los cinco continentes. En Zaragoza, desde finales de marzo, tuvimos el privilegio de empezar con el padre D. Justo Lofeudo quien, con su dilatada experiencia en estos menesteres, fue jalonando paso a paso la estructura organizativa que sostiene la materialización de la capilla y su continuidad en el tiempo.

El método empleado en la difusión de este evento de consecuencias tan extraordinarias como insospechadas, así como el utilizado en la captación de adoradores, fue la previa elección de parroquias zaragozanas en las que dentro de las homilías de las Santas Misas, el padre Justo iba predicando acerca de la adoración eucarística perpetua. A fecha de hoy, que todavía se habla de la capilla en las celebraciones dominicales, ya están inscritas alrededor de 1000 personas que desean con devoción permanecer junto al Señor una hora de un día concreto de cada semana, como compromiso sereno y prueba de amor. La capilla de la Adoración Eucarística Perpetua de Zaragoza se ubicará en la plaza de La Seo, en uno de los locales de la Casa de la Iglesia con acceso directo a la calle. Las inscripciones para sumarse a las horas de la adoración que se divide en turnos de mañana (06:00 h-12:00 h), tarde (12:00 h.18:00 h), noche (18:00 h-24:00 h) y madrugada (00:00 h-06:00 h) se pueden recoger y depositar asimismo en el punto de información de la Casa de la Iglesia sita en la plaza de La Seo, nº 6 de Zaragoza.

Recordemos que la capilla estará abierta a todo aquel que con el debido respeto desee permanecer y compartir unos momentos de su vida con Jesús sacramentado, contándole sus cosas, pidiéndole otras, sin necesidad de estar inscrito, así como animar por otro lado a que personas dedicadas y decididas se inscriban (sobre todo en el turno de madrugada) para asegurar que el Señor nunca quedará solo ni un segundo expuesto en el Santísimo Sacramento del Altar.

Contemplemos cómo a lo largo del Evangelio las citas de adoración afloran copiosamente, desde el saludo de Santa Isabel a su prima María con Jesús encarnado, pasando por la adoración de los pastorcillos al Niño en Belén y la de los sabios reyes magos, así como la del apóstol San Juan a los pies de la Cruz.

Meditemos acerca de la adoración abiertamente declarada en esa carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (2, 6-11): “al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre”. Merece la pena comprometerse una hora a la semana para adorar al Señor, pues los beneficiados seremos nosotros, y Zaragoza, con toda seguridad, no le defraudará.

[ 14-06-2011 ]

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