Adoración Eucarística Perpetua en España     Misioneros de la Santísima Eucaristía


NULES Celebración del segundo aniversario de la Adoración Perpetua de Nules y Misa del envío catequistas. (extraído de “La Plana al día”)

El sábado día 24 de septiembre, a las 19 horas se celebraba en Nules, una Misa de envió de catequistas y en ofrenda por el aniversario de la Adoración Perpetua

La Iglesia Arciprestal de Nules se llenó al completo para acompañar a los adoradores y catequistas. La ceremonia comenzó a las 19 horas y fue celebrada por el Arcipreste de “La Sagrada Familia”, de Nules, D. Esteban Badenes Agustí y concelebrada por D. Javier Camañes, director diocesano del Apostolado de la Oración de la archidiócesis de Valencia y Párroco de la Asunción en Llíria, quien posteriormente con sus palabras nos adentró un poco más en este misterio Eucarístico. 

Entre el público también se encontraba D. Eufemio Romano Molina, Coordinador general de la Adoración Perpetua de Toledo, invitado de honor, que al finalizar el acto pronunció unas palabras… D. Esteban, se refirió a los adoradores, los que día tras día, los que hora tras hora, van manteniendo esa luz, esa puerta que esta permanentemente abierta, un regalo del Señor. Y añadía: “Si alguien quiere ver al Señor, no tiene que preguntarse si estará abierta o cerrada la Iglesia. Está abierta, sabemos que está abierta y no dudamos, podemos ir allí a ver al Señor, porque gracias a un adorador, que está allí como esa luz, como ese cirio que se desgasta en la presencia del Señor, en definitiva, dándonos a los demás ejemplo de ese reflejo de apostolado”... 

D. Esteban nos recordaba que el apostolado empieza al pie de Jesús Eucaristía. Es como un impulso y una fuerza que sale para que todos podamos ser transmisores de la fe. Y añadía: “Tenemos que tener los mismos sentimientos de Cristo, esa es la actitud fundamental de todo apóstol, que acudiendo a la fuente de la salvación, que es la Eucaristía, vivamos e intercedamos para adquirir ese corazón corredentor con Cristo que todo apóstol esta llamado e invitado a realizar”. 

Y después se preguntaba: “¿Buscamos el fruto de la adoración?”, y él mismo contestaba que seguramente no lo vamos a ver, pero, no debemos olvidar que el fruto de la adoración es ya la adoración misma. El fruto que necesitamos buscar es, ese estar con el Señor, quien hará que fructifique como quiera y donde quiera. 

… 

D. Javier dio la enhorabuena a todos, no tan sólo por la iniciativa que tuvieron para crear la A.P en Nules, sino porque además: “esto ha sido un regalo del Señor a nosotros”, y añadió que “en la medida que somos generosos, el Señor siempre nos da más”. Seguidamente, D. Javier, nos hacia ver que todos esos miedos y problemas que a buen seguro al principio se tuvieron para poner en marcha esta gracia, han quedado en nada, porque al final se ha demostrado que si el Señor quiere y nosotros estamos dispuestos a aportar lo poco que tenemos, el Señor hace. 

Regalo y responsabilidad:

Continuaba D. Javier añadiendo que además de un regalo, es también una responsabilidad, pues desde su inicio, Nules está las 24 horas, durante 365 días al año ante el Señor y de alguna manera esto ha hecho que cambie la vida y la mentalidad de la gran mayoría de las personas, los que son adoradores y los que van a visitarlo asiduamente, y añadía diciéndonos que El Señor siempre quiere sacar lo mejor de nosotros mismos, y como buen artesano, a pesar de que a veces nos resistimos, cada vez va perfilando esa imagen perfecta, esa imagen bella que es la de Cristo, en cada uno de nosotros. 


La importancia del tiempo para un cristiano:

D. Javier, nos recordaba la importancia que tiene el tiempo que le dedicamos a nuestro Señor. Si acabamos siempre dándole lo que nos sobra, nos pasará eso… “Al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará”. No podemos dar al Señor lo que nos sobra, saber sacar tiempo es nuestra obligación, tenemos que programarnos el día, la semana, “y lo primero es lo del Señor”. Y añadía diciendo que si rezamos habitualmente el día se lleva de otra manera, sabemos amar de otra manera, perdonar de otra manera y lo que hacemos tiene otro color, y como ejemplo puso a Jesús, que también rezaba, rezaba constantemente. Y se preguntaba: “si Jesús, siendo Dios, teniendo un dialogo constante con el Padre, aún así, se aislaba del mundo para que ese dialogo fuera más exclusivo con Él, ¿Cuánto más nosotros no necesitaremos ese diálogo?” 

La celebración de la Misa y su continuación en la Adoración Perpetua es lo mismo: 

Como punto más importante, D. Javier nos indicaba que la Adoración Perpetua no se puede entender sino es como una continuación de la Misa. Por eso nosotros tenemos que vivir de verdad la Misa y a la vez tenemos que saber buscar tiempos para alargar lo que aquí hemos vivido. Y añadía que a veces los cristianos acudimos a Misa a última hora, y finalizada, nos vamos, perdiendo ese sentido que, después de la Misa, puede ser el mejor momento para sentarnos y maravillarnos y decir gracias Señor por lo que hemos recibido en ese momento. 

Finalizaba sus palabras diciéndonos que debemos sentirnos agradecidos por el regalo que el Señor nos ha hecho en la Adoración Perpetua y que de verdad lo recibamos como un regalo del Señor, y aunque a veces todos tengamos temporadas, la sensación de estar ahí, como decía Santa Teresa: “contando las vigas del techo”, es igual, no pasa nada, porque, “cuando uno está delante del sol, el sol siempre coge, y el sol es el Señor”. Y en la adoración perpetua, delante de la Custodia, no podemos dejar de recibir siempre lo mejor, y a veces, nuestra sola presencia ya es un sí. 

Ya para concluir el acto, fue el Sr. Eufemio Romano quien quiso tener unas breves palabras de agradecimiento por la invitación recibida. 

D. Eufemio recalcaba que la adoración perpetua es lo más importante que nos puede pasar en nuestra vida, pues, si nos fijamos y comparamos la hora de la adoración con las demás horas nos daremos cuenta de que no saben igual. Y añadía: “Si nosotros hemos sido seducidos, el primero que está enamorado de nosotros es Jesús, el primer generoso es Jesús”. 

No quiso despedirse D. Eufemio sin dejarnos la siguiente reflexión: “A veces sobran manos y faltan rodillas. Mal podemos catequizar… Si antes no hemos estado con Jesús, ¡mal lo podemos hacer! Por una razón muy sencilla, porque no conocemos, no somos testigos”. 

Concluía de esta manera la celebración del segundo aniversario de la Adoración Perpetua de Nules y envío de catequistas. 


[ 30-09-2011 ]

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