Adoración Eucarística Perpetua en España     Misioneros de la Santísima Eucaristía


LA IMPORTANCIA DE LA ADORACI脫N AL SANT脥SIMO SACRAMENTO EN LA FORMACI脫N Y LA VIDA DE LOS SACERDOTES

Conferencia del CARDENAL RAYMOND BURKE en el curso del Primer Congreso Internacional sobre la ADORACI脫N EUCAR脥STICA, ADORATIO 2011, \\\" DE LA ADORACI脫N A LA EVANGELIZACI脫N\\\" organizado por los Misioneros de la Sant铆sima Eucarist铆a.

Texto completo de la conferencia.

Introducci贸n

Mi presentaci贸n est谩 inspirada tanto por la reflexi贸n teol贸gica sobre el Misterio de la Fe, el Misterio Eucar铆stico, y su relaci贸n esencial al sacerdocio ordenado, y por mi experiencia personal como sacerdote, que, en este pr贸ximo 29 de junio, completar谩 treinta y seis a帽os de vida y ministerio sacerdotal. En la medida que haya sido un buen y fiel sacerdote, el centro de mi vida y ministerio sacerdotal ha sido la verdad de lo que ense帽a la Iglesia en lo que respecta a la relaci贸n de la Santa Eucarist铆a y el Santo Sacerdocio, es decir, lo que me ha mantenido centrado en mi identidad sacerdotal, y ha sido la fuente de la que he sacado la sabidur铆a y la fortaleza para responder a mi vocaci贸n sacerdotal con un coraz贸n indiviso.

El Beato Papa Juan Pablo II, in Don y Misterio, escrito en ocasi贸n del 50潞 aniversario de su ordenaci贸n sacerdotal, comentando las palabras del sacerdote, 聯Misterio de la Fe聰, que pronuncia luego de la consagraci贸n del pan y del vino, cambi谩ndose en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, escribi贸:

驴No trae quiz谩s de aqu铆 su raz贸n m谩s profunda la misma vocaci贸n sacerdotal? Una motivaci贸n que est谩 ya toda presente en el momento de la ordenaci贸n, pero que espera para ser interiorizada y profundizada durante toda la existencia. S贸lo as铆 el sacerdote puede descubrir en profundidad la gran riqueza que le ha sido confiada. A cincuenta a帽os de la ordenaci贸n, puedo decir que cada d铆a en aquel Mysterium Fidei m谩s se vuelve a encontrar el sentido del propio sacerdocio.

Al final, un sacerdote es consciente que toda su vida sacerdotal est谩 al servicio del Misterio de la Fe, el Misterio de la Encarnaci贸n Redentora, que es experimentada directamente en el Sacramento de la Sagrada Eucarist铆a.

El primer acercamiento a la vocaci贸n al sacerdocio en mi vida, vino a modo de encanto en el Misterio Eucar铆stico. La creciente advertencia del llamado de Dios al sacerdocio en mi vida, que me llev贸 a mi ingreso en el seminario, fue, m谩s que cualquier otra cosa, por la participaci贸n en el Sacrificio Eucar铆stico y en la Adoraci贸n Eucar铆stica, que continu贸 conduci茅ndome al sacerdocio y me ayud贸 a comprender, m谩s y m谩s, el significado de la vocaci贸n sacerdotal.

Habiendo crecido en un tiempo de fuerte devoci贸n eucar铆stica, mis 煤ltimos a帽os en el seminario y mis primeros de vida sacerdotal coincidieron con un per铆odo de crisis en la fe eucar铆stica y un abandono de parte de muchos de la devoci贸n a la Eucarist铆a. Durante la crisis, lo que me sostuvo fue mi temprana fuerte formaci贸n en la fe y la devoci贸n eucar铆stica, en mi hogar en el seminario menor. El padecimiento de la crisis me ense帽贸 a煤n m谩s la importancia esencial de la fe y de la devoci贸n eucar铆stica y tanto una como la otra sirvieron a la respuesta a la vocaci贸n al sacerdocio y para el cumplimiento de la misi贸n confiada al sacerdote ordenado.

La reflexi贸n sobre la realidad objetiva de la relaci贸n esencial entre el sacerdocio ministerial y la Sagrada Eucarist铆a conduce, en efecto, naturalmente a una profunda convicci贸n acerca del lugar esencial de la fe eucar铆stica y de la devoci贸n en la vida del seminarista o del sacerdote. Ofrezco ahora algunas reflexiones sobre la Sagrada Eucarist铆a y el Santo Sacerdocio con el prop贸sito espec铆fico de subrayar varios aspectos de la devoci贸n eucar铆stica en la respuesta a la vocaci贸n al sacerdocio y a la misi贸n.

EL Sacerdocio y la Caridad Pastoral de Nuestro Se帽or Jesucristo

El sacerdote ordenado, por la gracia del Sacramento del Orden, act煤a en la persona de Cristo, Cabeza y Pastor del reba帽o, en todo tiempo y lugar, por su ense帽anza, su ministerio sacramental y su gobierno. El Beato Juan Pablo II, en su Exhortaci贸n Post-Sinodal Pastores Dabo Vobis, haciendo referencia al Decreto Presbyterorum Ordinis, 聯Sobre la Vida y el Ministerio de los Sacerdotes,聰 del Concilio Vaticano II, declar贸:

Por la consagraci贸n sacramental el sacerdote es configurado a Jesucristo como Cabeza y Pastor de la Iglesia, y es envestido con un 聯poder espiritual聰 que es una participaci贸n en la autoridad con la que Jesucristo gu铆a la Iglesia a trav茅s de su Esp铆ritu.

Sigue explicando que, por la gracia de la consagraci贸n sacerdotal, 聯la vida espiritual del sacerdote est谩 marcada, moldeada y caracterizada por la manera de pensar y el accionar propios a Jesucristo, Cabeza y Pastor de la Iglesia, y en la cual se resume en su caridad pastoral.聰

Es claro que la oferta de la Santa Misa es la expresi贸n m谩s completa de la caridad pastoral de Nuestro Se帽or Jesucristo. A trav茅s de la gracia de ordenaci贸n al Sacro Sacerdocio, el sacerdote es conformado a la persona de Cristo en Su caridad pastoral. Su alma es indeleblemente marcada para el ejercicio de la caridad pastoral de Cristo en beneficio de todos los hombres. Ofreciendo el Santo Sacrificio de la Misa para la salvaci贸n del mundo, el sacerdote lleva a cabo de la manera m谩s completa y perfecta el ministerio sumo sacerdotal de Cristo al cual ha sido llamado y para el cual ha sido configurado a la persona de Cristo.

En Pastores Dabo Vobis, el Beato Papa Juan Pablo II hizo referencia espec铆fica a la m谩s alta expresi贸n del oficio sacerdotal, recordando las palabras del Obispo ordenante, cuando 茅l coloca las ofrendas para la Santa Misa en las manos del sacerdote ordenando. 聯Comprende lo que haces, imita lo que celebras, y conforma tu vida al misterio de la cruz del Se帽or聰. Con respecto a lo que ha sido llamada la traditio instrumentorum, la entrega de la patena con el pan y el c谩liz con el vino para la celebraci贸n de la Santa Misa, y las palabras que la acompa帽an, el Beato Juan Pablo II dijo:

Esta es la invitaci贸n y admonici贸n con la que la Iglesia se dirige al sacerdote en el Rito de la Ordenaci贸n, cuando las ofrendas del pueblo santo para el Sacrificio Eucar铆stico son colocadas en sus manos. El 聯misterio聰 del cual el sacerdote es un 聯servidor聰 (cf. 1 Cor 4:1) es definitivamente el mimo Jesucristo, quien en el Esp铆ritu es la fuente de santidad y el llamado a la santificaci贸n. Este 聯misterio聰 busca expresi贸n en la vida sacerdotal. Para que esto sea as铆, se necesita una gran vigilancia y una viva y una viva conciencia.

A cada momento de la vida y del ministerio del sacerdote, 茅l est谩 volviendo al Sacrificio Eucar铆stico como la expresi贸n m谩s alta y perfecta de su identidad sacerdotal, para comprender su misi贸n sacerdotal de caridad pastoral y para tener la fuerza de llevar adelante su misi贸n divinamente dada.

Discernimiento de la Vocaci贸n Sacerdotal y de la Devoci贸n Eucar铆stica

Claramente, entonces el discernimiento del llamado al sacerdocio debe venir por v铆a de un creciente conocimiento y amor de la Santa Eucarist铆a. Muy a menudo en mi vida como sacerdote y obispo, he encontrado a j贸venes que estaban luchando para saber si Nuestro Se帽or pod铆a estar llam谩ndolos al sacerdocio. Por cierto, que la lucha se hace cada vez m谩s dif铆cil por causa de la secularizaci贸n de la sociedad en la que vivimos.

Mi primer consejo a un joven que est谩 luchando para discernir la vocaci贸n al sacerdocio es pasar tiempo diariamente en la presencia del Sant铆simo Sacramento, es decir, participar en la Misa diaria y si es posible extenderlo a una hora santa, si es posible, en oraci贸n delante del Sant铆simo Sacramento repuesto en el sagrario o expuesto en la custodia para la adoraci贸n eucar铆stica. inequ铆vocamente, la oraci贸n en la presencia del Se帽or eucar铆stico abre la mente de un joven como para conocer la voluntad de Dios para 茅l y le da el valor para responder con coraz贸n indiviso. A煤n si queda alguna duda, aliento al joven a entrar en el seminario, como el lugar elegido de la Iglesia para el discernimiento a la vocaci贸n sacerdotal y de preparaci贸n para recibir, si Dios as铆 lo quiere, el llamado al sacerdocio del Obispo diocesano o del Superior religioso. En el seminario, 茅l encontrar谩 que la Santa Eucarist铆a est谩 en el coraz贸n de la formaci贸n que se le ofrece, en acuerdo con la disciplina de la Iglesia universal. El Canon 246 搂 1, dice: 聯La celebraci贸n eucar铆stica est谩 para ser el centro de toda la vida de un seminario de tal modo que, compartiendo el mismo amor de Cristo, los estudiantes diariamente tomen la fuerza del esp铆ritu para la actividad apost贸lica y para su vida espiritual desde esta la m谩s rica de las fuentes.聰

El Beato Juan Pablo II en Pastores Dabo Vobis, es rotundo sobre el lugar esencial de la fe y la devoci贸n eucar铆stica en la vida del sacerdote y, por tanto, en la formaci贸n de seminaristas, de candidatos a la ordenaci贸n sacerdotal. Comentando sobre la importancia fundamental de participaci贸n en la vida sacramental de la Iglesia 聯para el don y el trabajo de aquella 聭caridad pastoral聮 que es el alma del ministerio sacerdotal聰, resalta, sobre todo, la importancia de la participaci贸n a la Santa Eucarist铆a, 聯para sacerdotes, como ministros de lo sacro, son primero y fundamentalmente ministros del Sacrificio de la Misa:

El rol es completamente irreemplazable porque sin el sacerdote no puede haber ofrenda eucar铆stica.聰

Con respecto al lugar de la Sagrada Eucarist铆a en la vida del seminarista o del sacerdote, el Beato Papa Juan Pablo II, citando largamente su Angelus del 1 de julio, 1990, declar贸:

Esto explica la importancia esencial de la Eucarist铆a para la vida y ministerio del sacerdote y, como resultado, en la formaci贸n espiritual de candidatos al sacerdocio. Para ser completamente franco y claro, desear铆a una vez m谩s decir: 路 聯Es apropiado que los seminaristas tomen parte diariamente en la celebraci贸n eucar铆stica, de tal modo que luego ellos hagan regla de su vida sacerdotal esta celebraci贸n diaria. Adem谩s deber谩n ser entrenados para considerar la celebraci贸n de la Eucarist铆a como el momento esencial de sus jornadas, en el cual tomar谩n una parte activa y nunca estar谩n satisfechos con una mera asistencia habitual. Finalmente, los candidatos al sacerdocio ser谩n entrenados a compartir en la 铆ntima disposici贸n lo que la Eucarist铆a fomenta: gratitud por los celestiales beneficios recibidos, porque la Eucarist铆a es acci贸n de gracias; una actitud de auto ofrecimiento que los impeler谩 a unir el propio ofrecimiento al ofrecimiento eucar铆stico de Cristo; caridad nutrida por un sacramento que es signo de unidad y de compartir; el anhelo de contemplar y reverenciar en adoraci贸n ante Cristo que est谩 realmente presente bajo las especies eucar铆sticas.聰

A la participaci贸n diaria de la Santa Misa, el seminarista o el sacerdote naturalmente unir谩 la devoci贸n eucar铆stica, sobre todo las visitas al Sant铆simo Sacramento y la oraci贸n extendida ante el sagrario o ante la Sagrada Hostia expuesta en la custodia. S贸lo a trav茅s de la devoci贸n eucar铆stica el seminarista o el sacerdote podr谩 extender y profundizar la comuni贸n en el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Cristo, que es el don supremo de Cristo a 脡l en el sacrificio eucar铆stico. Es a trav茅s de la devoci贸n eucar铆stica que las 聯disposiciones 铆ntimas聰 a las que hace referencia el Beato Papa Juan Pablo II son salvaguardadas y cultivadas.

En mi experiencia como obispo, he quedado particularmente impresionado, durante mis regulares visitas al seminario, encontrar siempre, cuando hac铆a la visita al Sant铆simo Sacramento , un buen n煤mero de seminaristas en oraci贸n ante el Sant铆simo Sacramento. Era tambi茅n com煤n que los seminaristas pidieran prolongar algo el per铆odo de adoraci贸n eucar铆stica, a煤n diariamente, as铆 que sus comuniones con el Se帽or en la Santa Misa pudiesen ser profundizadas y prolongadas manteniendo la compa帽铆a con 脡l por medio de su Presencia real en el Sant铆simo Sacramento.

La devoci贸n eucar铆stica, de ninguna manera, sustrae la importancia real de la participaci贸n del seminarista en la Santa Misa. M谩s bien, lo prepara para estar m谩s completamente comprometido en el sacrificio eucar铆stico. Al mismo tiempo la realidad de la Santa Eucarist铆a, conteniendo todo el bien de nuestra salvaci贸n, es tan grande que connaturalmente inspira el deseo de manifestar, en un modo concreto, amor y devoci贸n a nuestro Se帽or Eucar铆stico.

La devoci贸n eucar铆stica, especialmente la Hora Santa, no es en desmedro de los otros aspectos de formaci贸n del seminario, por ejemplo, la formaci贸n intelectual o pastoral. Antes bien, los radica en la realidad objetiva de la vocaci贸n sacerdotal. Con respecto a la formaci贸n intelectual, por ejemplo se piense a Santo Tom谩s de Aquino cuyo amor por nuestro Se帽or Eucar铆stico, lo expres贸 en horas pasadas en oraci贸n ante el Sant铆simo y en maravillosos textos e himnos que compuso para la Santa Misa y la devoci贸n eucar铆stica, y que abiertamente reconoc铆a ser fuente de su reflexi贸n teol贸gica. En su lecho de muerte, cuando hab铆a hecho ya su 煤ltima confesi贸n y recibido el Viaticum, el Doctor Ang茅lico declar贸: 聯Te estoy recibiendo a Ti, Precio de la redenci贸n de mi alma, Todos mis estudios, mis vigilias y mis trabajos han sido por amor a Ti.聰 Con respecto a la formaci贸n pastoral, se piense, por ejemplo, a san Juan

Mar铆a Vianney que se dirigi贸 a la extrema pobreza espiritual de la parroquia de Ars, a la que fue asignado como p谩rroco, haciendo de la celebraci贸n de la Santa Misa el coraz贸n de su servicio al fiel y dedicando largas horas ante el Sant铆simo Sacramento en oraci贸n por su propia conversi贸n y la conversi贸n de las almas confiadas a su cuidado sacerdotal.

San Juan Mar铆a Vianney, Modelo de Devoci贸n Eucar铆stica Sacerdotal

Ser谩 de ayuda extender la reflexi贸n acerca del lugar de la devoci贸n eucar铆stica en la vida de san Juan Mar铆a Vianney. En la letra proclamando el A帽o Sacerdotal, en ocasi贸n del 150潞 aniversario de la muerte de san Juan Mar铆a Vianney, el Santo Cura de Ars, el Papa Benedicto XVI destac贸 particularmente la centralidad de la fe y la devoci贸n eucar铆stica en la vida del santo patrono de los p谩rrocos. El Santo Padre record贸 c贸mo el santo, llegando a Ars como p谩rroco, un pueblo conocido por su frialdad o tibieza en la pr谩ctica de la fe, elige 聯vivir, f铆sicamente, en su iglesia parroquial.聰

Buscando constantemente la compa帽铆a de nuestro Se帽or Eucar铆stico, condujo a los fieles a Cristo en su Presencia Real en el Sant铆simo Sacramento. Cuando buscaban al p谩rroco lo encontraban en la iglesia, en compa帽铆a con el Se帽or. La ejemplar fe eucar铆stica de san Juan Mar铆a Vianney restaur贸 la fe y la pr谩ctica eucar铆sticas de los parroquianos.

La evidente identificaci贸n del Cura de Ars con Cristo en su Sacrificio Eucar铆stico , a su vez, tambi茅n atrajo el fiel al Sacramento de la penitencia. Observaba el Santo Padre: 聯Esta profunda identificaci贸n personal con el Sacrificio de la Cruz, lo condujo 聳por un 煤nico movimiento interior- dal altar al confesonario.聰 El Papa Benedicto XVI subray贸 la relaci贸n esencial entre los sacramentos de la Santa Eucarist铆a y la Penitencia, como es ejemplificado en el ministerio sacerdotal de san Juan Mar铆a Vianney. Observa:

[El Santo Cura de Ars] busc贸 en todo modo, a trav茅s de su predicaci贸n y su poder de persuasi贸n, ayudar a sus parroquianos a redescubrir el significado y la belleza del sacramento de la Penitencia, present谩ndolo como una demanda inherente de la presencia eucar铆stica. De ese modo cre贸 un 聯c铆rculo virtuoso聰. Pasando largas horas en la iglesia ante el sagrario, inspir贸 a los fieles a imitarlo yendo a visitar a Jes煤s y, al mismo tiempo, estando seguros que su p谩rroco estar铆a all铆, disponible para la escuchar y el perd贸n.

Los fieles no se equivocaron al identificar a su p谩rroco con Cristo que es totalmente misericordioso hacia nosotros, derramando sin l铆mite su vida para la salvaci贸n de lo hombres en el sacramento de la Sagrada Eucarist铆a y escuchando la confesi贸n de sus pecados y absolvi茅ndolos en el sacramento de la Penitencia. Debe aqu铆 ser notado que la devoci贸n eucar铆stica de un seminarista o un sacerdote estar谩 siempre 铆ntimamente vinculada con el examen diario de conciencia y acto de contrici贸n, y el encuentro regular con Cristo en el sacramento de la Penitencia para la confesi贸n de los pecados y la recepci贸n de la absoluci贸n.

Observando la ferviente devoci贸n eucar铆stica de san Juan Mar铆a Vianney, fue dada la gracia de la conversi贸n del coraz贸n, la que se expres贸 en devoci贸n eucar铆stica. El Papa Benedicto XVI, comentando acerca del profundo efecto que tiene sobre los fieles el ejemplo del sacerdote en la devoci贸n eucar铆stica declar贸:

A sus parroquianos San Juan Mar铆a Vianney ense帽aba sobre todo con el testimonio de la vida. Por su ejemplo ellos aprendieron a rezar, y con gusto detenerse ante el sagrario para una visita a Jes煤s en el Sant铆simo Sacramento.

San Juan Mar铆a Vianney exhortaba a los fieles, sin atender a la poquedad, ir cerca del Se帽or en el Sant铆simo Sacramento. Al mismo tiempo, su manera de ofrecer la Santa Misa ense帽aba al pueblo la verdad de la Presencia real y de la sed de Cristo por las almas. Aprendieron ellos del ejemplo del Santo Cura el gran misterio del amor todo misericordioso de Dios por nosotros, que se manifiesta m谩s acabadamente en la actualizaci贸n del sacrificio eucar铆stico de Cristo por nosotros, el derramamiento de su vida para nuestra salvaci贸n.

San Juan Mar铆a Vianney, a partir de su devoci贸n eucar铆stica, comprendi贸 que 茅l, como Cristo, era tanto sacerdote como v铆ctima. Su devoci贸n eucar铆stica desarroll贸 en 茅l una a煤n mayor disposici贸n para derramar su vida en puro y abnegado amor de los fieles, como Cristo hizo a trav茅s de su Muerte en la Cruz. Citando al Santo Cura, el Papa Benedicto XKI observaba:

Cuando celebraba sol铆a tambi茅n ofrecer su propia vida en sacrificio: 隆Qu茅 bien hace un sacerdote en ofrecerse a Dios en sacrificio todas las ma帽anas!

Del mismo modo, el Santo Cura estaba convencido que cualquier laxitud de un sacerdote en llevar adelante su ministerio sagrado viene necesariamente de una falta de fervor en el ofrecimiento de la Santa Misa. Una vez m谩s, citando a san Juan Vianney, el Papa Benedicto XVI coment贸 la convicci贸n del santo 聯que de la Misa dependiese todo el fervor de la vida de un sacerdote聰 El Santo Cura de Ars declar贸:

聯La causa del relajamiento de un sacerdote es que no presta atenci贸n de la Misa! Dios m铆o, cu谩nto es de compadecer un sacerdote que celebra como si hiciese algo ordinario聰.

El Santo Cura manifestaba la total sinceridad de sus palabras en su propia vida sacerdotal centrada en la Sagrada Eucarist铆a.

Fiel al Magisterio, san Juan Mar铆a Vianney ense帽aba el v铆nculo esencial del Santo Sacerdocio con el Sant铆simo Sacramento. Con respecto a la vocaci贸n sacerdotal, dec铆a: 聯隆Oh, qu茅 grande es el sacerdote!.. Si lo comprendiese morir铆a聟Dios le obedece: 茅l pronuncia unas pocas palabras y el Se帽or desciende del cielo a su voz y se encierra en una peque帽a hostia聰. En muchas ocasione, llev贸 a los fieles a una fe y una devoci贸n m谩s profunda del sacramento del Santo Sacerdocio, record谩ndoles que el Santo Sacerdocio existe sobre todo para la celebraci贸n de la Sagrada Eucarist铆a y que la celebraci贸n de la Sagrada Eucarist铆a no puede tener lugar sin el Santo Sacerdocio.

Estupor Eucar铆stico y Vocaci贸n Sacerdotal

El Beato Papa Juan Pablo II, describi贸 vivamente el estupor que llena la mente y el coraz贸n de todo sacerdote cuando est谩 ofreciendo la Santa Misa. La acci贸n de Cristo, a trav茅s del ministerio sacerdotal, une verdaderamente Cielo y tierra, porque hace presente el Cuerpo glorioso, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Cristo para la salvaci贸n del mundo. El Beato Juan Pablo II escribi贸 estas palabras acerca el 聯profundo asombro y gratitud聰 ante la realidad del Sacrificio Eucar铆stico, que llenar铆a las mentes y los corazones de todos los fieles y especialmente de los sacerdotes:

El estupor deber铆a siempre llenar la Iglesia convocada para la celebraci贸n de la Eucarist铆a. Pero especialmente, tocar al ministro de la Eucarist铆a. Porque es 茅l quien, por la autoridad que se le ha conferido en el sacramento de la ordenaci贸n sacerdotal, efect煤a la consagraci贸n. Es 茅l quien dice, con el poder que le viene de Cristo en la Sala Alta: 聯Esto es mi Cuerpo dado en sacrificio por vosotros. Este es el c谩liz de mi Sangre derramada por vosotros聟聰 El sacerdote dice estas palabras, o m谩s bien pone su voz a disposici贸n de Aquel que pronunci贸 estas palabras en la Sala Alta y que desea que sean repetidas en cada generaci贸n por todos aquellos que en la Iglesia ministerialmente comparten Su Sacerdocio.

En el sacrificio eucar铆stico, todos los fieles son testigos del misterio del amor inmenso de Nuestro Se帽or Jesucristo hacia todos los hombres, sin exclusi贸n alguna. Es el misterio que Nuestro Se帽or, cuando estaba muriendo en la cruz por la salvaci贸n del mundo, expres贸 con sus palabras 聯Tengo sed聰.聰 El sacerdote ordenado es llamado a compartir la sed de Cristo por las almas, que es inconmensurable e incesante. Por medio de la devoci贸n eucar铆stica del sacerdote, ambos, por su parte el sacerdote viene a una m谩s profunda apreciaci贸n de su vocaci贸n a la caridad pastoral y el fiel comprende la verdadero significado de la cura sacerdotal por las almas.

En su 煤ltima Enc铆clica, Ecclesia de Eucharistia, el Beato Juan Palbo II describi贸 la fe eucar铆stica con contundencia. Nos record贸 que la vida de la Iglesia tiene su 聯fundaci贸n y su fuente聰 en Triduo Sacro, que est谩 totalmente contenido en el Misterio Eucar铆stico. Escribi贸: el Triduo Pascual 聯es como si estuviera reunido, anticiapdo y concentrado por siempre en el don de la Santa Eucarist铆a.聰 Continuaba diciendo:

El pensamiento de esto nos conduce a un asombro profundo y a la gratitud. En el acontecimiento pascual y la Eucarist铆a, que lo hace presente a trav茅s de los siglos, hay una enorme 聯capacidad聰 que abarca toda la historia como receptora de la gracia de la redenci贸n..

Cu谩nto testimonio da la actitud, las palabras y las acciones del sacerdote, que est谩 dedicado a su amor del Sant铆simo Sacramento, hacia la verdad del Misterio de la Fe, la Sagrada Eucarist铆a, que, en cada celebraci贸n abarca todo el mundo. Cristo sufri贸, muri贸 y resucit贸 de la muerte para la salvaci贸n de todos los hombres, sin exclusi贸n.

La devoci贸n eucar铆stica en el seminarista o en el sacerdote mantiene siempre ante su recuerdo el origen del ministerio sacerdotal, es decir, su sucesi贸n ininterrumpida desde la ordenaci贸n de los Ap贸stoles, los primeros sacerdotes, a la ordenaci贸n del m谩s nuevo de los sacerdotes del mundo hoy. El Beato Juan Pablo II dijo:

El ministerio de los sacerdotes que han recibido el sacramento del Orden Sagrado, en la econom铆a de la salvaci贸n elegida por Cristo, evidencia que la Eucarist铆a que celebran es un don que trasciende radicalmente el poder de la asamblea y es en cualquier caso esencial para la validez, vinculando la consagraci贸n eucar铆stica al sacrificio de la Cruz y a la 脷ltima Cena.

Por medio de la fe y la devoci贸n eucar铆stica, tanto el sacerdote come el fiel ser谩n siempre m谩s profundamente conscientes que el sacerdocio es un don dado por Cristo a su Iglesia, de modo que 脡l pueda estar presente, en todo tiempo y lugar, como Cabeza y Pastor del reba帽o, dando su Vida por el reba帽o, sobre todo, a trav茅s de la oferta del Santo Sacrificio de la Misa.

El Beato Juan Pablo II, citando su Carta Apost贸lica Dominicae Cenae, dirigida a todos los Obispos de la Iglesia, el Jueves Santo de su segundo a帽o de pontificado, nuevamente destac贸 el lugar esencial y central de la adoraci贸n eucar铆stica en la vida del sacerdote, diciendo:

Si la Eucarist铆a es el centro y el culmen de la vida de la Iglesia, del mismo modo es el centro y el culmen del ministerio sacerdotal. Por ello, con el coraz贸n lleno de gratitud hacia Nuestro Se帽or Jesucristo, repito que la Eucarist铆a 聯es la principal y central raz贸n de ser del sacramento sacerdotal, el cual efectivamente naci贸 en el momento de la instituci贸n de la Eucarist铆a聰

Comentando acerca del n煤mero y la variedad de responsabilidades del sacerdote, el Beato Juan Pablo II observaba que la sola devoci贸n a la Eucarist铆a permitir谩 al sacerdote permanecer focalizado en su vida sacerdotal, de modo que cada acto de su ministerio exprese la caridad pastoral que tiene su fuente en el misterio eucar铆stico.

En su 煤ltima carta a los sacerdotes, en ocasi贸n del Jueves Santo del 2004, refiri茅ndose a su 煤ltima Enc铆clica Ecclesia de Eucharistia y a su libro escrito para el 50潞 aniversario de su ordenaci贸n sacerdotal, el Beato Papa Juan Pablo II, escribi贸:

Nosotros hemos nacido de la Eucarist铆a. Si podemos verdaderamente decir que toda la Iglesia vive de la Eucarist铆a (聯Ecclesia de Eucharistia vivit聰), como lo he reafirmado en mi reciente Enc铆clica, podemos decir lo mismo del sacerdocio ministerial: naci贸, vive, obra y da fruto 聯de Eucharistia.聰 聯No puede haber Eucarist铆a sin sacerdocio as铆 como no puede haber sacerdocio sin Eucarist铆a.聰

Contemplando el misterio del sacerdocio ministerial, el Beato Juan Pablo II dec铆a a sus hermanos sacerdotes:

Ante esta extraordinaria realidad nos encontramos asombrados y superados, tan profunda es la humildad por la cual 隆Dios 聯se limita聰 para unirse con el hombre! Si nos emocionamos ante el pesebre de Navidad, cuando contemplamos la encarnaci贸n de la Palabra, 驴qu茅 deber铆amos sentir ante el altar cuando por las pobres manos del sacerdote, Cristo hace presente su sacrificio en el tiempo? S贸lo podemos caer de rodillas y silenciosamente adorar el supremo misterio de fe.

Ambos, el seminarista que est谩 profundizando su conocimiento de la vocaci贸n al sacerdocio y el sacerdote que est谩 profundizando su conocimiento al don de su vocaci贸n sacerdotal diariamente buscar谩n la ocasi贸n para arrodillarse y adorar el gran Misterio de la Fe.

La Hermen茅utica de la Discontinuidad y la Crisis de la Devoci贸n Eucar铆stica

El Papa Benedicto XVI, en la Exhortaci贸n Apost贸lica Post-Sinodal Sacramentum Caritatis, exhort贸 a todos los fieles cultivar la devoci贸n eucar铆stica. Al poner 茅nfasis en 聯el desarrollo ordenado de las formas del ritual en el que conmemoramos el acontecimiento de nuestra salvaci贸n,聰 se帽al贸 una noci贸n err贸nea con respecto a la adoraci贸n eucar铆stica, que se desarroll贸 luego del Concilio Ecum茅nico Vaticano II. Al respecto escribi贸:

Durante las fases iniciales de la reforma (siguiendo la deseada renovaci贸n lit煤rgica del Concilio Vaticano Segundo), la relaci贸n inherente entre la Misa y la adoraci贸n del Sant铆simo Sacramento no fue siempre percibida con suficiente claridad. Por ejemplo, una objeci贸n ampliamente difundida a la 茅poca, arg眉铆a que el pan eucar铆stico nos hab铆a sido dado no para ser contemplado sino comido. A la Luz de la experiencia de oraci贸n de la Iglesia, sin embargo, esta fue vista como una falsa dicotom铆a. Como San Agust铆n lo expuso: 聯nemo autem illam carnem manducat, nisi prius adoraverit; peccemus non adorando 聳 que nadie como esa carne sin adorarla; pecar铆amos si no la ador谩semos.聰 En la Eucarist铆a, el Hijo de Dios viene a encontrarnos y desea ser uno con nosotros; la adoraci贸n eucar铆stica es simplemente la consecuencia natural de la celebraci贸n eucar铆stica, que es en s铆 misma el supremo acto de adoraci贸n de la Iglesia.聰

De acuerdo con la ense帽anza que, magistralmente, estableci贸, el Papa Benedicto XVI, en su discurso de Navidad del 2005 a la Curia Romana, describi贸 la relaci贸n connatural entre participaci贸n en el sacrificio eucar铆stico y adoraci贸n eucar铆stica: 聯El acto de adoraci贸n fuera de la Misa prolonga e intensifica todo lo que tiene lugar durante la celebraci贸n lit煤rgica.聰

En el discurso apenas mencionado dirigido a la Curia Romana, el Santo Padre explic贸 c贸mo el desarrollo de la adoraci贸n eucar铆stica en la Iglesia, especialmente como tom贸 forma en la Edad Media, es un fruto del misterio eucar铆stico en s铆 y de la fe eucar铆stica de la Iglesia. Refiri茅ndose a la hermen茅utica post-conciliar de discontinuidad, que en los hechos suprimi贸 todas las formas de devoci贸n eucar铆stica y de adoraci贸n en algunas partes de la Iglesia, escribi贸:

聯Recibir la Eucarist铆a significa adorar a Aquel a quien recibimos. Precisamente as铆 y s贸lo as铆 nos volvemos uno con 脡l. Por tanto, el desarrollo de la adoraci贸n eucar铆stica, como tom贸 forma durante la Edad Media, fue la consecuencia m谩s consistente del misterio eucar铆stico en s铆 mismo.: s贸lo en adoraci贸n puede la verdadera y profunda aceptaci贸n desarrollarse. Y es precisamente ese acto personal de encuentro con el Se帽or que desarrolla la misi贸n social que est谩 contenida en la Eucarist铆a y que desea abatir las barreras, no s贸lo las barreras entre el Se帽or y nosotros sino tambi茅n y sobre todo aquellos que nos separan unos de otros.聰

La adoraci贸n eucar铆stica es esencial para los seminaristas y sacerdotes, si ellos han de crecer, en las palabras del Papa Benedicto XVI, en 聯profunda y verdadera aceptaci贸n聰 de la vocaci贸n sacerdotal y de la caridad pastoral de Cristo, que es su esencia.

En Sacramentum Caritatis, el Papa Benedicto comenta largamente la realaci贸n existente entre la espiritualidad eucar铆stica y la vida diaria de la caridad cristiana. Observando c贸mo la creciente secularizaci贸n de la sociedad lleva a relegar la fe cristiana 聯a m谩rgenes de la vida como si fuera irrelevante a los asuntos de cada d铆a,聰 el Papa Benedicto XVI exhort贸 a 聯la necesidad de redescubrir que Jesucristo no es simplemente una convicci贸n privada o una idea abstracta sino una persona real, que haciendo parte de la historia humana es capaz de renovar la vida de todo hombre y mujer.聰

Para un seminarista o un sacerdote, la tentaci贸n de reducir Cristo a una idea abstracta es lo m谩s destructivo de la vida espiritual. Conduce a la p茅rdida de su propia identidad y lo aparta de cumplir con su primera y m谩s importante misi贸n, la de llevar a los fieles a cuidar el conocimiento, amor y servicio de Cristo, en cuanto 脡l est谩 vivo por nosotros en la Iglesia. La devoci贸n al Sant铆simo Sacramento conduce al sacerdote a un encuentro personal siempre m谩s profundo con Cristo, quien, a su vez, inspira en 茅l una vida definida por la caridad pastoral. Al mismo tiempo, prepara el sacerdote a encontrar a Cristo personalmente en su vida, sobre todo, en el sacrificio eucar铆stico y a trav茅s de la devoci贸n eucar铆stica, y para llevar a Cristo a los dem谩s con amor puro y abnegado.

El Beato Papa Juan Pablo II, en su libro 聯Don y Misterio聰, subraya la relaci贸n esencial entre la devoci贸n eucar铆stica del sacerdote y el cumplimiento efectivo de su misi贸n. Al respecto escribi贸:

Si miramos de cerca qu茅 espera el hombre y la mujer contempor谩neos de los sacerdotes, veremos que, al final, ellos no tienen m谩s que una gran expectativa: est谩n sedientos de Cristo. Todo lo dem谩s 聳sus necesidades econ贸micas, sociales y pol铆ticas- pueden ser pedidos a tantos otros. Del sacerdote ellos piden a Cristo! Y de 脡l tienen el derecho de recibir a Cristo, sobre todo a trav茅s de la proclamaci贸n de la palabra. Como ense帽a el Concilio, los presb铆teros 聯tienen como deber primario anunciar a todos el Evangelio de Dios 聰 (Presbyterorum Ordinis, 4). Pero el anuncio va sobre todo busca que el hombre tenga un encuentro con Jes煤s, especialmente en el misterio de la Eucarist铆a, coraz贸n pulsante de la Iglesia y de la vida sacerdotal. El sacerdote posee un poder misterioso, formidable sobre el Cuerpo eucar铆stico de Cristo. En raz贸n de este poder 茅l se vuelve administrador del mayor tesoro de la Redenci贸n, porque 茅l da al pueblo al Redentor en persona. La celebraci贸n de la Eucarist铆a es la funci贸n m谩s sublime y m谩s sagrada de todo sacerdote. En cuanto a m铆, desde el primer a帽o de mi sacerdocio, la celebraci贸n de la Eucarist铆a ha sido no s贸lo mi deber m谩s sagrados sino, por sobre todo, la necesidad m谩s profunda de mi alma.聰

Por medio de la devoci贸n eucar铆stica, el sacerdote salvaguarda el coraz贸n de su ministerio sacerdotal y cultiva el don del amor divino en el Sant铆simo Sacramento para la santificaci贸n de los fieles..

En su 煤ltima Enc铆clica Ecclesia de Eucharistia, el Beato Papa Juan Pablo II comentaba, con profunda pena, las sombras que han entrado en la fe y el amor eucar铆sticos en la Iglesia. La primera sombra era que 聯en algunas partes la pr谩ctica de la adoraci贸n eucar铆stica hab铆a sido completamente abandonada.聰 Las otras sombras que he notado y que est谩n vinculadas con el abandono de la adoraci贸n eucar铆stica son los abusos lit煤rgicos, 聯la comprensi贸n reductiva del misterio eucar铆stico聰, que lo despoja de 聯su significado sacrificial聰; el oscuramiento o la p茅rdida de la comprensi贸n que 聯el sacerdocio ministerial, fundado en la sucesi贸n apost贸lica聰, es necesario para la celebraci贸n de la Sagrada Eucarist铆a; y las falsas iniciativas ecum茅nicas involucrando la celebraci贸n de la Sagrada Eucarist铆a. Al respecto de estas sombras, concluye dr谩sticamente:

驴C贸mo no podemos expresar una profunda pena por todo esto? La Eucarist铆a es un don demasiado grande como para tolerar ambig眉edades y depreciaci贸n.

Impulsado a renovar la fe de la Iglesia en la Eucarist铆a anuncia el prop贸sito de la Enc铆clica as铆:

Una vez m谩s deseo recordar esta verdad y unirme a vosotros, mis queridos hermanos y hermanas, en adoraci贸n ante el misterio; un gran misterio, un misterio de misericordia. 驴Qu茅 m谩s podr铆a haber hecho Jes煤s por nosotros? Verdaderamente, en la Eucarist铆a nos muestra un amor que va 聯al extremo聰 (Cfr. Jn 13:1), un amor que no conoce medida.

El Beato Juan Pablo II ten铆a un doble deseo, al final de su servicio de sucesor de san Pedro, y era el de encaminar la verdad sobre la Sagrada Eucarist铆a y postrarse en adoraci贸n ante el gran Misterio de la Fe.

Devoci贸n Eucar铆stica y Devoci贸n al Sacrat铆simo Coraz贸n de Jes煤s

La devoci贸n del Sagrado Coraz贸n de Jes煤s fluye de la devoci贸n eucar铆stica, y al mismo tiempo, aumenta su fervor. Entrando en el seminario menor en 1962, fui introducido a la pr谩ctica de renovar cada a帽o la consagraci贸n al Sagrado Coraz贸n de Jes煤s, que hab铆a hecho santa Margarita Mar铆a. Con el madurar de mi vocaci贸n sacerdotal, en los a帽os de mi formaci贸n en el seminario y en los a帽os de mi ministerio como sacerdote y Obispo, nunca dej贸 el Sagrado Coraz贸n de Jes煤s de atraerme y de conducirme a una valoraci贸n m谩s profunda de los sacramentos, especialmente la Sagrada Eucarist铆a y el sacramento de la Penitencia, y a una identificaci贸n m谩s completa de m铆 mismo con la realidad de la vocaci贸n sacerdotal, la que el Santo Cura de Ars, san Juan Mar铆a Vianney, tan simple y poderosamente defin铆a con estas palabras: 聯El sacerdocio es el amor del Coraz贸n de Jes煤s.聰 La devoci贸n al Sagrado Coraz贸n de Jes煤s puso ante mis ojos la gran maravilla de ser llamado al sacerdocio, especialmente cuando me enfrent茅 a tentaciones de dudar de la realidad de la vocaci贸n sacerdotal o tratar tal realidad descuidadamente.

Para decirlo simplemente, la devoci贸n al Sagrado Coraz贸n me ayud贸 a reconocer mi vocaci贸n sacerdotal, a abrazar la vocaci贸n al sacerdocio, y a crecer m谩s s贸lidamente en mi identidad sacerdotal. Mientras otras devociones, por ejemplo la devoci贸n eucar铆stica y la devoci贸n a la Sant铆sima Virgen, son una parte esencial de la vida de los seminaristas y de los sacerdotes, la devoci贸n al Sagrado Coraz贸n de Jes煤s, en un cierto modo, conduce toda la devoci贸n y la vida de oraci贸n de seminaristas y sacerdotes juntos a la cultivaci贸n de una uni贸n de coraz贸n con el Coraz贸n de Jes煤s, Cabeza y Pastor del reba帽o en todo tiempo y lugar a trav茅s de sus sacerdotes ordenados. Las palabras del Papa P铆o XI, con respecto a la devoci贸n al Sacrat铆simo Coraz贸n de Jes煤s, se verificaron tanto en mi vida de seminarista como de sacerdote:

No se trata tanto de la suma de toda la religi贸n y por tanto del modelo de una m谩s perfecta vida, contenida en el signo m谩s auspicioso y en la forma de piedad que le sigue como que m谩s prontamente conduce las mentes de los hombres a un 铆ntimo conocimiento de Cristo nuestro Se帽or, y con mayor eficacia mueve los corazones a amarlo m谩s vehementemente y a intimar con 脡l m谩s de cerca.

El Sagrado Coraz贸n de Jes煤s es el s铆mbolo preeminente del amor de Cristo por nosotros en la Iglesia, que tiene su m谩s alta y perfecta expresi贸n en el Sant铆simo Sacramento.

Habiendo am谩ndonos 聯hasta el extremo聰 de morir por nosotros en la Cruz, Cristo permiti贸 que su coraz贸n fuese atravesado, d谩ndonos un inequ铆voco signo de su indefectible amor, derramado sobre nosotros en la Iglesia, desde su glorioso Coraz贸n traspasado. La Sagrada Eucarist铆a, esto es claro, es el mayor don que nos ha sido dado del Coraz贸n de Jes煤s. La Santa Misa y, sobre todo, la Santa Comuni贸n son los encuentros m谩s privilegiados y perfectos con Cristo, misteriosamente y realmente presente por nosotros en la Iglesia. Experimentamos directamente el amor del Coraz贸n de Jes煤s en los sacerdotes, especialmente cuando ofrecen la Santa Misa.

La devoci贸n al Sagrado Coraz贸n ayuda al seminarista o al sacerdote a mantenerse centrado en la esencia de su vida eclesial, es decir en conocer y amar a Cristo, y en darse a 脡l totalmente. Por ello, la devoci贸n al Sangrado Coraz贸n ayuda mucho al discernimiento al llamado de Cristo a seguirlo como verdadero pastor del reba帽o. Mantiene al seminarista focalizado sobre el lugar esencial de los sacramentos de la Sagrada Eucarist铆a y de la Penitencia en su vida de todos los d铆as, de modo que Cristo pueda realmente hablarle a su coraz贸n y conducirlo al Sagrado Sacerdocio. La devoci贸n al Sagrado Coraz贸n lleva al joven a la m谩s poderosa ayuda para conocer la vocaci贸n al sacerdocio y para encontrar el valor para abrazar la vocaci贸n, en concreto en la participaci贸n de la Santa Misa y en la oraci贸n ante el Sant铆simo Sacramento, y en la frecuentaci贸n asidua al sacramento penitencial.

La devoci贸n al Sagrado Coraz贸n ayuda al seminarista y el sacerdote, en modo particular, a evitar la tentaci贸n de ver la vida sacerdotal como un empleo, una funci贸n o una profesi贸n dentro de la Iglesia, sino m谩s bien ver el sacerdocio como su identidad, la identidad de Cristo Pastor, de un hombre transformado por el misterio del Orden Sagrado para ser verdaderamente el amor del Sagrado Coraz贸n de Jes煤s para todos sus hermanos y hermanas, especialmente para aquellos m谩s necesitados. En el Sagrado Coraz贸n de Jes煤s, el seminarista o el sacerdote llegan a comprender que la ordenaci贸n sacerdotal les cambia la vida completamente, que la ordenaci贸n sacerdotal consagra cada fibra de su ser a Cristo, Sumo Sacerdote, para su caridad pastoral, de su ilimitado e incesante cuidado del reba帽o del Padre.

La devoci贸n al Sagrado Coraz贸n le ayuda a nunca perder vista el primer lugar que debe tener la oraci贸n y los sacramentos en su vida de sacerdote. Entrando en el misterio del Sagrado Coraz贸n, ante todo, descubre los mayores regalos que fluyen sin cesar de su glorioso Coraz贸n traspasado, sobre todo, el don de su Cuerpo, Alma y Divinidad en la Sagrada Eucarist铆a. El Sagrado Coraz贸n apunta al incomprensible misterio del encuentro personal con 脡l en los sacramentos y, sobre todo, en el sacramento de la Penitencia y en la Sagrada Eucarist铆a. Esta devoci贸n mantiene lit煤rgicamente la piedad correctamente centrada en el misterio del encuentro de Cielo y tierra, que tiene lugar en cada celebraci贸n de la Sagrada Liturgia. La devoci贸n al Sagrado Coraz贸n tambi茅n confirma la importancia de la diaria Hora Santa, el tiempo atesorado pasado simplemente ante la presencia eucar铆stica de Cristo, durante el cual el seminarista o el sacerdote da su coraz贸n nueva y completamente al Coraz贸n de Jes煤s.

Conclusi贸n

Mi esperanza es que estas pocas reflexiones sobre la relaci贸n esencial del Misterio de la Fe, el Misterio Eucar铆stico al sacerdocio ordenado, como lo he experimentado en mi propia vida sacerdotal, sea de ayuda a la comprensi贸n de la importancia cr铆tica y fundamental de la Adoraci贸n al Sant铆simo en la formaci贸n y la vida de seminaristas y sacerdotes. En modo particular, espero que el ejemplo y la heroica ense帽anza de santo Tom谩s de Aquino, san Juan Mar铆a Vianney, y del Beato Juan Pablo II, y el magisterio de nuestro Santo Padre, el Papa Benedicto XVI, hayan abierto a la belleza y la potencia de la relaci贸n de la vocaci贸n sacerdotal a su raz贸n fundamental de ser: la diaria celebraci贸n del sacrificio eucar铆stico para la salvaci贸n del mundo.

A medida que nos esforzamos en profundizar al comprensi贸n del gran don de la Adoraci贸n Eucar铆stica para nuestra vida en Cristo y, particularmente, para la vida de aquellos llamados a seguir a Cristo en el sacerdocio ministerial, pidamos la intercesi贸n de la Sant铆sima Virgen, la primera y mejor de los Disc铆pulos de nuestro Se帽or y nuestro modelo de fe y pr谩ctica eucar铆stica. La Sant铆sima Virgen Mar铆a, en su amor maternal, nos atrae a su Inmaculado Coraz贸n, as铆 puede conducirnos al Coraz贸n de su Hijo, as铆 como gu铆o a los sirvientes en las Bodas de Can谩 a Jes煤s con la clara y firme instrucci贸n: 聯Haced lo que 脡l os diga聰 Ella impulsa, especialmente, a aquellos llamados al sacerdocio a unirse a ella al pie de la Cruz, con san Juan Ap贸stol, y , con su Inmaculado Coraz贸n, a elevar sus corazones al Coraz贸n traspasado de Jes煤s, siempre abierto para recibirnos, para sanarnos y para fortalecernos, por medio de su sacrificio eucar铆stico.

Concluyo con una exhortaci贸n que san Juan Eudes hizo a los sacerdotes, con respecto al lugar que debe ocupar la devoci贸n eucar铆stica entre sus muchos deberes:

Tener una m谩xima devoci贸n al Sant铆simo Sacramento, porque es el inefable tesoro del sacerdote, quien deber铆a tener en su propio coraz贸n un celo ardiente hacia tan santa posesi贸n. Su 煤nico y constante deseo deber铆a ser honrar al Sant铆simo Sacramento y hacerlo honrar por otros y ver que el lugar del Se帽or es limpio, digno, y edificante. El sacerdote deber铆a ser incansable en sus esfuerzos para ense帽ar a los fieles actuar reverentemente en la presencia de Cristo en el sagrario, y no deber铆a ahorrar penas para alentarlos a asistir frecuente y devotamente a la Santa Misa.

Raymond Leo Cardinal Burke

Prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apost贸lica

[ 14-08-2012 ]

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