Adoración Eucarística Perpetua en España     Misioneros de la Santísima Eucaristía


MILAGROS DE NUESTRO TIEMPO

Sacerdote rescata parroquia marsellesa que iba a ser cerrada, dice: “La vida espiritual no se concibe sin la adoración del Santísimo Sacramento y sin un ardiente amor a María”

El sacerdote francés, padre Michel Marie Zanotti Sorkine, de cincuenta y pocos años es de origen ruso, italiano y corso. Es ahora conocido en toda Francia y fuera porque le dieron una parroquia de Marsella que estaba a punto de ser cerrada por la casi inexistencia de fieles, en medio de una fuerte presencia musulmana, y actualmente concurren más de setecientos fieles a la Santa Misa dominical.

Desde que llegó, hace ya ocho años, ha bautizado a unos doscientos adultos. ¿El secreto? Cristo, el Señor, en los sacramentos, en su sacerdote siempre disponible, en una muy cuidada y digna liturgia, en una iglesia limpia, acogedora y siempre abierta. Y, por supuesto, la presencia silenciosa y operante de la Santísima Virgen.

La liturgia es central porque manifiesta la fe de aquello que se celebra. Una liturgia descuidada es reflejo de carencia de fe.

Las personas se sienten atraídas a su iglesia por la riqueza de la Eucaristía. Dice el P. Michel Marie: “Le doy un trato especial a la celebración de la Misa para mostrar el significado del sacrificio eucarístico y la realidad de la Presencia”. “La vida espiritual no se concibe sin la adoración del Santísimo Sacramento y sin un ardiente amor a María”. Por ello, introdujo la adoración y el rezo diario del Rosario dirigido por estudiantes y jóvenes. Sostiene, con absoluta razón, que la belleza de la liturgia conduce a Dios. Cuidadas y célebres son sus homilías con continuos llamados a la conversión, a la salvación. Según el P. Michel Marie, el no hablar de la necesidad de salvación “es quizás una de las principales causas de la indiferencia religiosa que vivimos en el mundo contemporáneo”. Ante todo claridad en el mensaje evangélico. Por eso advierte de la frase tan frecuentemente escuchada y repetida que “todos vamos a ir al cielo” es un error que puede resultar trágico. Es “otra canto que puede engañarnos” puesto que hay que luchar, empezando por el sacerdote, para alcanzar el Paraíso.

Junto a la Eucaristía, el padre Zanotti Sorkine se ha dedicado desde el comienzo a pasar largo tiempo en el confesonario. Muchísimas personas de toda edad y condición se acercan al sacramento de la reconciliación. Colas de feligreses para confesar esperan ya antes de la apertura de la iglesia para confesarse. Muchos también van a pedir consejos al sacerdote, quien pasa largas horas en el confesonario, hasta pasadas las 23 horas.

En una entrevista para KTO, televisora francesa, decía que “si hoy en día la iglesia no está abierta es que de cierta manera no tenemos nada que proponer, que todo lo que ofrecemos se acabó. Mientras que en este caso la iglesia está abierta todo el día, hay gente que viene, prácticamente nunca hemos tenido robos, hay gente que ora y le garantizo que esta iglesia se transforma en un instrumento extraordinario que favorece el encuentro entre el alma y Dios”.

Junto a la primacía de los sacramentos, este sacerdote francés, ha dado importancia a los sacramentales y entre ellos a la sotana que viste y al rosario que lleva en sus manos. Para este cura de alta estatura es primordial que al sacerdote se lo distinga entre el resto de la gente. “Todo hombre, empezando por uno que cruza el umbral de la iglesia, tiene el derecho de reunirse con un sacerdote. El servicio que ofrecemos es tan esencial para la salvación que nuestra visión debe hacerse tangible y eficaz para permitir esta reunión”. Sacerdote se es “full time”, todo el día y siempre. “El servicio debe ser permanente. ¿Qué pensaría usted de un marido que en su camino a su oficina por la mañana se quitara su alianza?”. “En cuanto a aquellos que dicen que el habito crea una distancia es que no conocen el corazón de los pobres para los cuales lo que se ve dice más de lo que se dice”.

Recuerda, además, que los regímenes comunistas lo primero que hacían era eliminar el habito eclesiástico sabiendo de la importancia de la comunicación de la fe.

Las historia del padre Zanotti Sorkine, es, para decir poco, variopinta. Pierde a su madre con apenas 13 años de edad. Tiene un gran talento musical (es compositor y cantante) y a él se aferra. No hay que olvidar, sin embargo, que también busca a la Santísima Virgen como Madre. Por la música, vive primero en Montecarlo y luego en París. Es cantante en cabarets. En medio de esa vida la voz de Dios es más fuerte y responde al llamado, ingresando en la orden de Santo Domingo debido a la devoción que tiene al santo. Luego pasa a los franciscanos por la fascinación que tenía sobre él la figura de San Maximiliano Kolbe. Tanto en una como en la otra orden pasa cuatro años, es decir ocho años en total. Esto desde el 88 al 96. En 1999, con casi cuarenta años, es ordenado sacerdote en la diócesis de Marsella.

(Datos extraídos del sitio ReligiónenLIbertad.com)

[ 22-10-2012 ]

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