Adoración Eucarística Perpetua en España     Misioneros de la Santísima Eucaristía


MÓSTOLES TIENE SU ADORACIÓN PERPETUA

En el día de la Fiesta de la Epifanía del Señor, el Obispo de Getafe, D. Joaquín María López de Andújar, inauguró solemnemente la Adoración Perpetua, en la Eucaristía por él presidida y concelebrada por sacerdotes de su diócesis y de otras. La iglesia Nuestra Señora de la Asunción estaba repleta de adoradores.

Al finalizar la Santa Misa tuvo lugar la procesión con el Santísimo por las calles del municipio su entronización en la Capilla de la Adoración Perpetua, que está bajo la advocación de la Santísima Virgen y lleva por nombre “Madre de los sacerdotes”. La capilla está situada en la calle Villamil 46 de Móstoles.

La de Móstoles es la tercera AEP en la diócesis (Getafe) y la sexta en la Comunidad de Madrid

A continuación algunos pasajes de la homilía del Señor Obispo.

En la Epifanía los Magos venidos de Oriente dan comienzo a la gran peregrinación de la humanidad hacia Dios. Se acercan a Jesús los sabios de este mundo y luego serán grandes y pequeños detrás de ellos, y vendrán muchos más. Los Magos inauguran ese camino de los pueblos hacia Dios. Ellos querían conocer la verdad, dónde se la encontraba.

Los Magos presentan dos cualidades importantes que los destacan. El corazón inquieto que no se contenta con banalidades, yendo en busca de la promesa (aludió a la profecía de Balam y a la de Isaías), que está atento, vigilante a los acontecimientos. Y también, la segunda cualidad, eran valientes porque tuvieron que afrontar las incomprensiones y las grandes dificultades de viaje tan largo. Su valentía les permitió encontrar a Dios en un pequeño niño, al Rey prometido.

Ellos fueron atentos a la escucha. Hay que aprender a hacer silencio, a oír la voz callada pero insistente de Dios. La Capilla de la Adoración Perpetua permite estar con Dios en el silencio y oír esa voz callada pero insistente.

Quien adora, como los Magos, debe tener inquietud por la verdad, no ser conformista, no caer en la trampa de la rutina.

Adorando sentimos el deseo de buscar su rostro. El corazón inquieto no se conforma con nada que no sea Dios.

Debemos ser –como los Magos- vigilantes para discernir lo auténtico de lo aparente, para no caer en las modas.

Los Magos nos enseñan también a ir por delante, siguiendo a Aquel que es la luz del mundo y a tener la humildad de postrarnos ante Dios.

La Capilla de Adoración Perpetua será escuela de oración, constante, permanente. Enseñará a orar y a no perder nunca el contacto con Dios.

Sólo el que conoce a Dios puede conducir a los hombres a Dios. En el relato evangélico vemos cómo acuden con corazón inquieto los Magos en busca de la verdad, de Dios, de ese Rey niño. Pero, también podemos vislumbrar cómo actúa Dios en relación a los Magos, a los hombres.

Es el corazón de Dios que está inquieto porque quiere que todos lo conozcan y lleguen a la salvación y por eso es Él que hace el camino hacia nosotros: Belén, el Calvario, la Adoración Perpetua.

Debemos acoger la inquietud por el hombre, para que se satisfaga el deseo de Dios, para que lo conozcan y se salven.

Los Magos observando el cielo interpretaron el lenguaje de la creación, pero no bastaba, fue eso y la Escritura los que condujeron a Dios. La razón sola no basta para llegar a Dios, la razón y la fe sí.

Epifanía es la fiesta de la luz. En el camino de la salvación los santos son las estrellas, las constelaciones que nos guían a Dios. La Capilla de Adoración Perpetua es un foco de luz, llama de amor viva que no se agota.

Irradien, queridos adoradores, la luz de Cristo entre los hombres. Sean misioneros del amor divino.

[ 08-01-2013 ]

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