Adoración Eucarística Perpetua en España     Misioneros de la Santísima Eucaristía


ESTO OCURRIÓ EN MADRID. EN LA NUEVA CAPILLA DE ADORACIÓN PERPETUA

Ayer domingo por la mañana. Estoy en el confesionario. Una persona se arrodilla y comienza a llorar. Un llanto que acongoja el alma. Yo permanezco en silencio. Hay lágrimas y lagrimas. Las hay de emoción, de alegría, de arrepentimiento, de desesperación, de horror. Las de ayer eran mansas, serenas, hondas, de esas que salen de las entrañas más profundas.

Padre… años y años sin confesarme. Años y años lejos de Dios y de la Iglesia. Supe que habían abierto una capilla de adoración perpetua y vine un día por curiosidad. He vuelto más veces y no puedo más. No puedo mirarle estando así. Por eso estoy aquí…

No puedo añadir más.

(Extraído del blog del P. Jorge González Guadalix “De profesión cura” 25.03.2013)

[ 25-03-2013 ]

Volver