Adoración Eucarística Perpetua en España     Misioneros de la Santísima Eucaristía


CINCUENTA CAPILLAS DE ADORACIÓN PERPETUA YA TIENE ESPAÑA

LA ÚLTIMA -INAUGURADA EN LA SOLEMNIDAD DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR- ES LA DE BADAJOZ

Con más de quinientos adoradores inscritos ha dado inicio la Adoración Perpetua en Badajoz. Fue el día de la Ascensión, con Misa y procesión solemne presidida por el Sr. Arzobispo Mons. Celso Morga. Es la segunda en la archidiócesis. La primera fue en Almendralejo. La misión que permitiò recoger adhesiones suficientes como para cubrir todas las horas fue llevada a cabo por los misioneros laicos (Ver anterior artículo “Una nueva realidad en marcha”) los señores Eufemio Molina y Francisco Rodriguez.

A continuación la noticia del sitio oficial del Arzobispado de Badajoz:

En torno a la una y media del mediodía de este domingo 28 de mayo, solemnidad de a Ascensión del Señor, quedaba inaugurada la capilla de Adoración Perpetua de Badajoz, la segunda de la diócesis, tras la de Almendralejo.

A las 12 daba comienzo la Eucaristía en la Catedral, abarrotada de fieles, presidida por don Celso Morga, Arzobispo de Mérida-Badajoz, que en su homilía agradeció a todos los que han trabajado para que esta capilla sea una realidad. Finalizada la Eucaristía comenzaba la procesión con Santísimo hasta la nueva capilla, ubicada en la parroquia de San Juan Bautista. Allí don Celso impartía la bendición con el Santísimo y se dirigía a la capilla donde desde ese momento permanece expuesto.

Finalmente, don Celso descubrió una placa en la fachada de la capilla que recuerda esta inauguración.

Desde ese momento ha comenzado la adoración ininterrumpida ante el Santísimo las 24 horas al día y los 365 días al año, para la que hay inscritas 550 adoradores de todas las edades.

En carta dirigida a los adoradores, el Sr. Arzobispo Don Celso Morga les decía: “No es posible entender la vida cristiana sin la unión a Cristo, sin un fuerte sentido de pertenencia a Él, y Jesucristo vivo y realmente presente en el sacramento de la Eucaristía nos espera. Si decimos que no hay vida cristiana sin celebración de la Eucaristía, no menos cierto es que -como dice el Papa emérito Benedicto XVI- “concentrar toda la relación con Jesús Eucaristía en el único momento de la santa misa, es correr el riesgo de vaciar de su presencia el resto del tiempo y del espacio existenciales. Y así se percibe menos el sentido de la presencia constante de Jesús en medio de nosotros y con nosotros, una presencia concreta, cercana, entre nuestras casas, como “Corazón palpitante” de la ciudad (…) El sacramento de la caridad de Cristo debe permear toda la vida cotidiana” (Benedicto XVI, Homilía de la Solemnidad de Corpus Christi, 2012)..

La Eucaristía es el sacramento de Dios que no nos deja solos en el camino, sino que nos acompaña y nos indica la dirección. “Adorar, arrodillarse ante la Eucaristía es una profesión de libertad: quien se inclina ante Jesús no puede ni debe postrarse ante ningún poder terreno, por más fuerte que sea. Los cristianos nos arrodillamos ante el Santísimo Sacramento, ante Dios, que primero se ha inclinado hacia el hombre, como buen samaritano, para socorrerlo, devolverle la vida, y se ha arrodillado ante nosotros para lavar nuestros pies sucios. Adorar el Cuerpo de Cristo quiere decir creer que allí en ese pedazo de pan, se encuentra realmente Cristo, el cual da verdaderamente sentido a la vida, al inmenso universo y a la criatura más pequeña, a toda la historia humana y a la existencia más breve. La adoración es oración que prolonga la celebración; y la comunión eucarística. En ella el alma sigue alimentándose; se alimenta de amor, de verdad, de paz; se alimenta de esperanza pues Aquel ante el cual nos postramos no nos juzga, no nos aplasta, sino que nos libera y nos transforma” (Benedicto XVI, Homilía de Corpus Christi, 2008).

Establecer pues la Adoración Perpetua en nuestra ciudad nos reportará grandes bendiciones, más de las que podamos imaginar; como, de hecho, se manifiestan en los lugares en los que ya está establecida; la gracia de Jesús, presente en los dones eucarísticos, es más fuerte que cualquier mal, por poderoso que sea.

Deseo de todo corazón que cada uno de vosotros viva enamorado de Jesús Eucaristía”.

[ 08-06-2017 ]

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