Adoración Eucarística Perpetua en España     Misioneros de la Santísima Eucaristía


EN LA FIESTA DE SAN JOSÉ, PRIMER ADORADOR JUNTO A LA SANTÍSIMA VIRGEN, MÉRIDA COMIENZA LA ADORACIÓN PERPETUA DE LA EUCARISTÍA

SE TRATA DE LA CUARTA CAPILLA DE ADORACIÓN PERPETUA EN EXTREMADURA.

Después de la Misa y procesión presididas por el Arzobispo Mons. Celso Morga, pasadas las 21 horas, quedaba expuesto el Santísimo en la iglesia del Carmen

Mons. Celso Morga presidió la Santa Misa en la Concatedral de Santa María a las 19.30 h. Numerosos sacerdotes concelebrantes de Mérida y Badajoz acompañaron al arzobispo en esa ocasión.

Al finalizar la Misa fue llevado el Santísimo en procesión hasta la iglesia de El Carmen. Centenares de fieles esperaban la llegada del Señor y luego entronizado se iniciaron los turnos de adoración. Los 370 adoradores inscritos son quienes hacen posible que se cubran todas las horas del día y de la noche y todos los días del año y así sea adorado Jesús Sacramentado sin interrupción. Con Mérida son tres las capillas de adoración perpetua en la archidiócesis, ya que se suma a las precedentes de Almendralejo y Badajoz, y cuatro en Extremadura. En efecto Cáceres fue la primera en la región. Actualmente son cincuenta y dos las existentes en España de iguales características.

Uno de los coordinadores comentaba a InfoCatólica: “En medio de la ciudad esta capilla de Adoración a Cristo Eucaristía será como un remanso de paz”, mientras se admiraba por la “buena acogida que ha tenido por parte de los seglares de la ciudad y de los sacerdotes”.

A continuación extractos principales de la homilía del Arzobispo de Mérida Don Celso Morga:

“Hoy, con gran gozo, estamos celebrando la Solemnidad de San José... Toda la Iglesia lo venera con especial honor como a su patrono, a quien el Señor constituyó padre sobre su familia.

Precisamente hoy, el día de su fiesta, comenzamos, en Mérida, gracias a Dios, la adoración perpetua, adoración 24 horas al día, los 365 días del año”. Siguieron palabras de agradecimiento a quienes hicieron posible que Mérida tenga ahora al Señor en adoración incesante y se una así a las otras dos capillas de adoración perpetua de Almendralejo y Badajoz.

Recordó luego a José, hijo de Jacob cuando ante la hambruna en Egipto iban al faraón y éste les decía «id a José y haced lo que él os diga» (Gen 41, 55). “Y ahora que también el hambre de Dios, de vida espiritual y de verdad asola nuestra tierra, la Iglesia nos recomienda: “Id a José”. San Josemaría Escrivá aplicaba especialmente al pan de la Eucaristía esta exhortación profética del faraón: “Id a José”. Él nos dará el pan de la Eucaristía”.

“La Eucaristía es el sacramento por excelencia, es el sacramento que no nos deja solos por el camino, sino que nos acompaña durante todo el día y toda la noche, durante toda nuestra vida. Sabemos por la fe que la presencia real de Cristo en la Eucaristía no se limita solo al tiempo de la celebración de la santa Misa sino que permanece bajo las especies de pan mientras éstas permanecen”.

«Adorar, arrodillarse – ha escrito Benedicto XVI - ante la Eucaristía es una profesión de libertad: quien se inclina ante Jesús no puede ni debe postrarse ante ningún otro poder, por más fuere que sea. Los cristianos nos arrodillamos ante el Santísimo Sacramento, ante Dios, que primero se ha inclinado ante el hombre, como buen samaritano, para socorrerlo, devolverle la vida, y se ha arrodillado ante nosotros para lavar nuestros pies sucios. Adorar el Cuerpo de Cristo quiere decir quiere decir creer que allí, en esa apariencia de pan, se encuentra realmente Cristo, el cual da verdaderamente sentido a la vida, al inmenso universo y a la criatura más pequeña, a toda la historia humana y a la existencia más breve.

La adoración es oración que prologa la celebración; y la comunión eucarística. En ella el alma sigue alimentándose; se alimenta de amor, de verdad, de paz; se alimenta de esperanza pues Aquel ante el cual nos postramos no nos juzga, no nos aplasta sino que nos libera y nos trasforma» (Benedicto XVI, Homilía en el Corpus Christi, 2008).

“Hay un texto poético de San Juan de la Cruz que nos habla de esta esperanza: «cuando me pienso aliviar/de verte en el Sacramento/háceme más sentimiento el no poderte gozar/ por no verte como quiero/y muero porque no muero».

“Establecer la adoración perpetua en Mérida me llena de gozo y esperanza porque reportará a toda la Archidiócesis y a toda la Iglesia muchas gracias, más de las que podemos imaginar. ¡Gracias de nuevo de corazón a quienes hacéis posible con vuestra generosidad y empeño esta maravilla espiritual! “

“Que nuestra Madre, que, junto con san José, presentó con gesto materno al Salvador a los pastores de Belén, a los magos que llegaron de Oriente, a los esposos de Caná y a los discípulos, Ella misma nos lleve a participar con fe y con gozo de la Eucaristía, nutrirnos de Ella, nos lleve a adorar a Cristo en la Eucaristía y a expresar en nuestras vidas el misterio que celebramos en la fe”.

[ 25-03-2018 ]

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