Cantos eucarísticos y marianosque la tarde está cayendo. Quédate con nosotros, quédate.
1.- ¿Cómo te encontraremos al declinar el día,
si tu camino no es nuestro camino?
Detente con nosotros, la mesa está servida,
caliente el pan y envejecido el vino.
2.- ¿Cómo sabremos que eres un hombre entre los hombres,
si no compartes nuestra mesa humilde?
Repártenos tu Cuerpo y el gozo irá alejando
la oscuridad que pesa sobre el hombre.
3.- Vimos romper el día sobre tu hermoso rostro,
y al sol abrirse paso por tu frente.
Que el viento de la noche no apague el fuego vivo
que nos dejó tu paso en la mañana.
4.- Arroja en nuestras manos, tendidas en tu busca,
las ascuas encendidas del Espíritu;
y limpia en lo más hondo del corazón del hombre
tu imagen empañada por la culpa.