Adoración Eucarística Perpetua en España     Misioneros de la Santísima Eucaristía


Oraciones de presentación de adoradores

Oración de presentación de adoradores (I)

Oración de presentación de adoradores (II)

Comunión espiritual

Comunión espiritual

Aclamaciones Eucarísticas

Aclamaciones Eucarísticas

Rosario eucarístico

Rosario eucarístico

Letanías

Letanías lauretanas a la Virgen

Letanías al Sagrado Corazón de Jesús

Letanías de la Preciosísima Sangre de Cristo

Letanía del Santísimo Nombre de Jesús

Letanías de los nombres bíblicos de Jesús

Letan√≠as de los nombres b√≠blicos de Jes√ļs

Oraciones de Papas por las vocaciones y por los sacerdotes

Oración de Benedicto XVI por las vocaciones

Oración de Pío XII por la santificación de los sacerdotes 

Oración de Pablo VI por la santificación de los sacerdotes

Oraciones para pedir por las vocaciones sacerdotales

Oraciones de Juan Pablo II por las vocaciones

Oraciones del Misal Romano por diversas intenciones

Por el Papa

Por el Obispo

Por los sacerdotes

Por las vocaciones sacerdotales

Por los religiosos

Por las vocaciones religiosas 

Por la unidad de los cristianos

Por la evangelización de los pueblos

Por los cristianos perseguidos

Por una reunión espiritual o pastoral

Por la nación o por la ciudad

Por los gobernantes

Por los que gobiernan las naciones

Por la paz y la justicia

Otras oraciones por la paz

Por la reconciliación

Por la santificación del trabajo humano

Por los que padecen hambre

Por los enfermos

Por los moribundos

Para dar gracias a Dios

Por la familia

Por los familiares y amigos

Para pedir la gracia de una buena muerte

Antífonas a la Santísima Virgen

Antífonas a la Santísima Virgen

Oraciones varias

Ven, Espíritu divino

Oración a San Miguel

Oración a San José

Salmos de la alegría

Peticiones de San Agustín

Oración de San Patricio

Cántico de las criaturas (San Francisco de Asís)

Alma de Cristo, santifícame

Tomad, Se√Īor, y recibid (San Ignacio de Loyola)

Vuestra soy, para Vos nac√≠ (Santa Teresa de Jes√ļs)

Ofrecimiento diario por el mundo

Acto de confianza (San Claudio La Colombière) 

Visita al Santísimo (San Alfonso María de Ligorio)

Acto de desagravio ante el Santísimo Sacramento

¬ŅQu√© tengo yo, que mi amistad procuras? (Lope de Vega)

Oración por la paz

Oraciones de Santa Brígida a las Cinco Llagas de Cristo

Oraciones de Santa Brígida a las Cinco Llagas de Cristo

Actos de fe, esperanza, caridad y contrición

Acto de fe 

Acto de esperanza 

Acto de caridad 

Hora Santa en Jueves Santo (Adoración Nocturna)

Hora santa en Jueves Santo (Adoración Nocturna)

Cantos eucarísticos y marianos

Acerquémonos todos al altar 

Aclama al Se√Īor, tierra entera. Aleluya.¬†

Acuérdate de Jesucristo, 

A Dios den gracias los pueblos,

Adóro te devóte, latens Deitas, 

Alabad al Se√Īor,

Alma mía, recobra tu calma, 

Alt√≠simo Se√Īor¬†

Amante Jes√ļs m√≠o,¬†

Ave de F√°tima

Ave de Lourdes

Ave, Maris Stella 

Bajo tu amparo nos acogemos,

Beberemos la copa de Cristo,

Bendigamos al Se√Īor¬†

Caminar√© en presencia del Se√Īor (bis)¬†

Cantemos al Amor de los amores, 

Cantemos al Se√Īor con alegr√≠a,¬†

Cerca de ti Se√Īor,¬†

Christus vincit, Christus regnat, Christus, Christus imperat. 

Como brotes de olivo en torno a tu mesa, Se√Īor,¬†

De rodillas, Se√Īor, ante el sagrario,¬†

Desde lo hondo a Ti grito, Se√Īor;

D√≠a y noche van tus √°ngeles, Se√Īor, conmigo.¬†

Divina Virgen, radiante Estrella, 

Donde hay caridad y amor, 

Dulce Madre,

El Se√Īor es mi luz y mi salvaci√≥n,¬†

El Se√Īor es mi Pastor, nada me puede faltar.¬†

El Se√Īor hizo en m√≠ maravillas, gloria al Se√Īor.¬†

Eres más pura que el sol, 

Fiesta del banquete, 

Guarda mi alma en la paz junto a Ti, Se√Īor.¬†

Gustad y ved qu√© bueno es el Se√Īor,

Hacia ti, morada santa, 

Hostia pura,

Humilde nazarena, ¡oh María! 

Junto a Ti al caer de la tarde, 

Juntos cantando la alegría de vernos unidos en la fe y el amor, 

Juntos como hermanos, 

Lauda Jerusalem Dominum 

Levanto mis ojos a los montes: 

Me adelantaré hasta el altar de Dios, el gozo de mi vida. 

Mi boca te cantará jubilosa, 

No podemos caminar 

Oh buen Jes√ļs yo creo firmemente¬†

Oh divino corazón llagado por mi amor, 

Oh luz de Dios,

Oh luz gozosa

¡Oh María, Madre mía!

Oh Se√Īor, delante de Ti,

Oh Se√Īor, env√≠a tu Esp√≠ritu que renueve la faz de la tierra.¬†

Oh Se√Īor yo no soy digno

Pange, lingua, 

5.- Tantum ergo sacraméntum

Perdona a tu pueblo, Se√Īor,¬†

Perdón, oh Dios mío, 

Por siempre yo cantar√© tu Nombre, Se√Īor.

Pueblo de reyes, 

Qué alegría, cuando me dijeron 

Que la lengua humana 

Quédate junto a nosotros 

Quédate con nosotros, 

Regina caeli, laet√°re, allel√ļia.¬†

Reunidos en el nombre del Se√Īor¬†

Ruega por nosotros, amorosa Madre, 

Salve, Madre, en la tierra de mis amores, 

Salve regina, 

Se√Īor Dios nuestro,

Se√Īor, ven a a nuestras almas que por Ti suspiran; ven, Se√Īor.¬†

Sí, me levantaré, volveré junto a mi Padre. 

Te adoro, Sagrada Hostia,

Te conocimos, Se√Īor, al partir el pan;¬†

Te damos gracias, Se√Īor, de todo coraz√≥n.¬†

Te doy gracias, Se√Īor,¬†

Todos unidos formando un solo cuerpo, 

Tomad, Virgen pura nuestros corazones; 

T√ļ eres, Se√Īor, el Pan de vida

Tu palabra me da vida

T√ļ, Se√Īor, me llamas,¬†

Una espiga dorada por el sol, 

Un mandamiento nuevo nos dio el Se√Īor:¬†

Un solo Se√Īor,¬†

Véante mis ojos

Veni, creátor Spíritus, 

Victoria, tu reinarás, oh Cruz, tu nos salvarás. 

Vienen con alegr√≠a, Se√Īor,¬†

Himnos para el Oficio de lectura

Te Deum

Mirad las estrellas fulgentes brillar,

¬°Luz que te entregas!,

Te damos gracias, Se√Īor,

Llorando los pecados

Dame tu mano, María

Recuerde el alma dormida

Victoria, t√ļ reinar√°s

¬ŅQui√©n es √©ste que viene?

No me mueve, mi Dios, para quererte

¬°Oh Cruz fiel, √°rbol √ļnico en nobleza!

Nuestra Pascua inmolada, aleluya

¬°Cristo ha resucitado!

Ofrezcan los cristianos ofrendas de alabanza

¡Alegría!, ¡Alegría!, ¡Alegría!

Nos dijeron de noche que estabas muerto

La bella flor que en el suelo

Ven, Espíritu divino

¬°Oh llama de amor viva!

¡Dios mío, Trinidad a quien adoro!

Qué bien sé yo la fonte que mana y corre,

Mas ¬Ņpor qu√© se ha de lavar

Por la lanza en su costado

Hoy, para rondar la puerta

Oh Príncipe absoluto de los siglos

Oh Jesucristo, Redentor de todos

Cristo, alegría del mundo,

Quédate con nosotros

La noche y el alba, con su estrella fiel,

El mundo brilla de alegría

Cuando la luz del día está en su cumbre

Fundamento de todo lo que existe

Fuerza tenaz, firmeza de las cosas

Cuando la luz del sol es ya poniente

Somos el pueblo de la Pascua

Estate, Se√Īor, conmigo siempre

Nada te turbe

¬ŅQu√© tengo yo, que mi amistad procuras?

A la gloria de Dios se alzan las torres

Como una ofrenda de la tarde

Acuérdate de Jesucristo

Desde que mi voluntad est√° a la vuestra rendida

En la cruz est√° la vida y el consuelo

Vuestra soy, para Vos nací,

Omnipotente, alt√≠simo, bondadoso Se√Īor

Se√Īor de nuestras horas, Origen, Padre, Due√Īo¬†

Autor del cielo y del suelo,

Los  pueblos que marchan y luchan 

¬ŅQu√© ves en la noche,

√Čste es el tiempo en que llegas,

En esta tarde, Cristo del Calvario,

Hora de la tarde, 

√Āngel santo de la guarda,

Dios te salve, Anunciación,

¬°Oh virginal doncella

De Ad√°n el primer pecado

Eva nos vistió de luto,

Canten hoy, pues nacéis vos,

Ni√Īa de Dios, por nuestro bien nacida;

Salmos

Salmo 1 

Salmo 15 

Salmo 21 

Salmo 22 

Salmo 26 

Salmo 31 

Salmo 33 

Salmo 50 

Salmo 66 

Salmo 85 

Salmo 90 

Salmo 91 

Salmo 95 

Salmo 97 

Salmo 99 

Salmo 102 

Salmo 114 

Salmo 118 

Salmo 120 

Salmo 129 

Salmo 137 

Salmo 144 

Salmo 145 

Salmo 146 

Salmo 148 

Cánticos

Exodo 15, 1-4. 8-13.17-18

Deuteronomio 32, 1-12

1 Samuel 2, 5-10 

Tobías, 13, 1-10a

Judit 16, 2-3.15-19

Sabiduría 9, 1-6.9-11

Eclesi√°stico 36, 1-7.13-16

Isaías 9, 1-6

Isaías 12, 1-6

Isaías 26, 1-12

Isaías 40, 1-8

Isaías 40, 10-17

Isaías 49, 7-13

Isaías 52, 13-53,12

Isa√≠as 61,10¬Ė62,5

Isaías 63, 1-5

Jeremías 7, 2-7

Jeremías 14, 17-21

Jeremías 31, 10-14

Ezequiel 36, 24-28

Daniel 3, 26-29.34-41

Daniel 3, 52-57

Daniel 3, 57-88. 56

Habacuc 3, 2-4.13a.15-19

Lucas 1, 46-55

Lucas 1, 68-79

Efesios 1, 3-10

Filipenses 2, 5-11

Colosenses 1, 12-20

Apocalipsis 11, 17-18;12, 10b-12a

Apocalipsis 4, 11;5,9.10.12

Lecturas

Primera lectura

Del libro del √Čxodo 12, 1-8; 11-14

Del libro del √Čxodo 16, 1-18. 35

Del libro del √Čxodo 19, 1-19; 20, 18-21

Del libro del √Čxodo 22, 19¬ó23, 9

Del libro del √Čxodo 24, 1-11

Comienza el libro del Deuteronomio 1, 1. 6-18

Del libro de los Jueces 6, 1-6. 11-24a

Del primer libro de los Reyes 16, 29¬ó17, 16

Del primer libro de los Reyes 22, 1-9. 15-23. 29. 34-38

Del primer libro de las Crónicas 17, 1-15

Comienza el libro del profeta Isaías 1, 1-18

Del libro del profeta Isaías 27, 1-13

Del libro del profeta Isaías 29, 13-24

Del libro del profeta Isaías30, 27-33; 31, 4-9

Del libro del profeta Isaías 31, 1-3; 32, 1-8

Del libro del profeta Isaías 48, 12-21; 49, 9b-13

Del libro del profeta Daniel 5, 1-2. 5-9. 13-17. 25-30¬ó6, 1

Del libro del profeta Joel 4, 1-3. 9-21

Comienza el libro del profeta Malaquías 1, 1-14; 2, 13-16

Comienza el libro del profeta Zacarías 1,1 2,4

Del libro de las Lamentaciones  3, 1-33

Comienza el libro de los Proverbios 1, 1-7.20-33

Comienza el libro del Eclesi√°stico 1, 1-20

Del libro del Eclesi√°stico 24, 1-23

Del libro del Eclesi√°stico 24, 3-15

Del primer libro de los Macabeos 3, 1-26

De la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5, 12-21

De la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 28-39

De la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 2, 19—3,7. 13-14; 6, 14-16

De la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 4, 8-31

De la segunda carta del apóstol San Pablo a los Tesalonicenses 3, 5-16

De la carta a los Hebreos 2, 5,18

De la primera carta del apóstol san Pedro 1,22—2,10

Del libro del Apocalipsis 3, 1-22

Del libro del Apocalipsis 9, 13-21

Del libro del Apocalipsis 18, 21¬ó19,10

Del libro del Apocalipsis 21, 1-8

Oficios de lectura completos para tiempos litúrgicos

¬óAdviento

¬óNavidad

¬óCuaresma

¬óPascua-I

¬óPascua-II

—Acción de gracias

—Virgen María

¬óCorpus Christi

¬óTiempo Ordinario

—Hora santa en Jueves Santo 

1.-Os doy un mandamiento nuevo 

2.-Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. 

3.¬ĖSi me ped√≠s algo en mi nombre, yo lo har√©.¬†

4.¬ĖComo el Padre me am√≥, yo tambi√©n os he amado, permaneced en mi amor.¬†

5.¬ĖNo me hab√©is elegido vosotros a m√≠ sino que yo os he elegido a vosotros¬†

6.¬ĖPadre santo, cuida a los que me has dado, para que sean uno como nosotros.¬†

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Oficios de lectura completos para tiempos litúrgicos

¬óPascua-II

 

¬ĖDios m√≠o, ven en mi auxilio. Se√Īor, date prisa en socorrerme.¬†

¬ĖGloria al Padre, y al Hijo, y al Esp√≠ritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Am√©n. (Aleluya).¬†

 

HIMNO

 

 

La bella flor que en el suelo 

plantada se vió marchita

ya torna, ya resucita,

ya su olor inunda el cielo.

 

De tierra estuvo cubierto,

pero no fructificó

del todo, hasta que quedó

en un √°rbol seco injerto.

Y, aunque a los ojos del suelo

se puso después marchita,

ya torna, ya resucita,

ya su olor inunda el cielo.

 

Toda es de flores la fiesta,

flores de finos olores,

m√°s no se ir√° todo en flores,

porque flor de fruto es ésta.

Y, mientras su Iglesia grita

mendigando alg√ļn consuelo,

ya torna, ya resucita,

ya su olor inunda el cielo.

 

Que nadie se sienta muerto

cuando resucita Dios,

que, si el barco llega al puerto,

llegamos junto con vos.

Hoy la cristiandad se quita

sus vestiduras de duelo.

Ya torna, ya resucita,

ya su olor inunda el cielo.

Salmos

Ant.1. Mira, Se√Īor, y contempla nuestro oprobio.

Salmo 88, 39-53 

LAMENTACI√ďN POR LA CA√ćDA DE LA CASA DE DAVID¬†

¬ĖI¬Ė

 

T√ļ, encolerizado con tu Ungido,¬†

lo has rechazado y desechado; 

has roto la alianza con tu siervo

y has profanado hasta el suelo su corona;

 

has derribado sus murallas

y derrocado sus fortalezas;

todo viandante lo saquea,

y es la burla de sus vecinos;

 

has sostenido la diestra de sus enemigos

y has dado el triunfo a sus adversarios;

pero a él le has embotado la espalda

y no lo has confortado en la pelea;

 

has quebrado su cetro glorioso

y has derribado su trono;

has acortado los días de su juventud

y lo has cubierto de ignominia.

Ant.1. Mira, Se√Īor, y contempla nuestro oprobio.

Antifona 2. Yo soy el renuevo y el v√°stago de David, la estrella luciente de la ma√Īana. Aleluya.

 

¬ĖII¬Ė

 

¬ŅHasta cu√°ndo, Se√Īor, estar√°s escondido

y arderá como un fuego tu cólera?

Recuerda, Se√Īor, lo corta que es mi vida

y lo caducos que has creado a los humanos.

 

¬ŅQui√©n vivir√° sin ver la muerte?

¬ŅQui√©n sustraer√° su vida a la garra del abismo?

¬ŅD√≥nde est√°, Se√Īor, tu antigua misericordia

que por tu fidelidad juraste a David?

 

Acu√©rdate, Se√Īor, de la afrenta de tus siervos:

lo que tengo que aguantar de las naciones,

de como afrentan, Se√Īor, tus enemigos,

de como afrentan las huellas de tu Ungido.

 

Ant.2. Yo soy el renuevo y el v√°stago de David, la estrella luciente de la ma√Īana. Aleluya.

Ant√≠fona 3. Nuestros a√Īos se acaban como la hierba, pero t√ļ, Se√Īor, permaneces desde siempre y por siempre. Aleluya.

Salmo 89 

BAJE A NOSOTROS LA BONDAD DEL SE√ĎOR¬†

Se√Īor, t√ļ has sido nuestro refugio

de generación en generación.

 

Antes que naciesen los montes

o fuera engendrado el orbe de la tierra,

desde siempre y por siempre t√ļ eres Dios.

 

T√ļ reduces el hombre a polvo,

diciendo: ¬ęretornad, hijos de Ad√°n¬Ľ.

Mil a√Īos en tu presencia

son un ayer, que pasó;

una vela nocturna.

 

Los siembras a√Īo por a√Īo,

como hierba que se renueva:

que florece y se renueva por la ma√Īana,

y por la tarde la siegan y se seca.

 

¡Cómo nos ha consumido tu cólera

y nos ha transtornado tu indignación!

Pusiste nuestras culpas ante ti,

nuestros secretos ante la luz de tu mirada:

y todos nuestros días pasaron bajo tu cólera,

y nuestros a√Īos se acabaron como un suspiro.

 

Aunque uno viva setenta a√Īos,

y el m√°s robusto hasta ochenta,

la mayor parte son fatiga in√ļtil,

porque pasan aprisa y vuelan.

 

¬ŅQui√©n conoce la vehemencia de tu ira,

quién ha sentido el peso de tu cólera?

Ens√©√Īanos a calcular nuestros a√Īos,

para que adquiramos un corazón sensato.

Vu√©lvete, Se√Īor, ¬Ņhasta cuando?

Ten compasión de tus siervos;

por la ma√Īana s√°cianos de tu misericordia,

y toda nuestra vida ser√° alegr√≠a y j√ļbilo.

 

Danos alegría, por los días en que nos afligiste,

por los a√Īos en que sufrimos desdichas.

Que tus siervos vean tu acción

y sus hijos tu gloria.

 

Baje a nosotros la bondad del Se√Īor

y haga prósperas las obras de nuestras manos.

Ant.3. Nuestros a√Īos se acaban como la hierba, pero t√ļ, Se√Īor, permaneces desde siempre y por siempre. Aleluya.

 

LECTURAS

¬†¬ĖDios, con su poder, resucit√≥ al Se√Īor. Aleluya.

 

¬†¬ĖY nos resucitar√° tambi√©n a nosotros. Aleluya.

 

PRIMERA LECTURA

Apocalipsis 9,13-21

Si la sangre de machos cabríos y de toros, y la ceniza de una novilla, que rocía a los profanos, los santifica respecto a la purificación externa, cuánto más la sangre de Cristo, que, en virtud del espíritu eterno, se ofreció a sí mismo inmaculado a Dios, purificará nuestro interior de obras muertas, para servir a Dios vivo.

Precisamente por esto es mediador de una alianza nueva: para que los llamados reciban la herencia eterna prometida, ahora que ha habido una muerte para redenci√≥n de las transgresiones cometidas en el r√©gimen de la primera alianza. Pues, donde hay un testamento, es necesario hacer constar la muerte del testador, pues un testamento es v√°lido despu√©s de la muerte, ya que nunca tiene validez mientras vive el testador; de ah√≠ que ni siquiera la primera alianza qued√≥ inaugurada sin sangre, pues, luego que Mois√©s expuso al pueblo todos y cada uno de los mandatos seg√ļn estaban en la Ley, cogiendo la sangre de los novillos, con agua, lana escarlata e hisopo, roci√≥ el libro mismo y al pueblo,¬† diciendo: Esto es la sangre de la alianza que Dios orden√≥ para vosotros; y con la sangre roci√≥ tambi√©n igualmente el tabern√°culo y todos los objetos de uso lit√ļrgico.¬†

 

Todos. Que todos los hombres en todas partes se conviertan

*
porque Dios tiene se√Īalado un d√≠a en que juzgar√° el universo con justicia. Aleluya.

Salmista. Ministros de Dios, reunid a todos los habitantes de la tierra y clamad al Se√Īor.

Todos. 

*
porque Dios tiene se√Īalado un d√≠a en que juzgar√° el universo con justicia. Aleluya.

—Del Tratado de San Ireneo, obispo, contra las herejías

Eucaristía y resurrección

 

Si la carne no se salva, entonces el Se√Īor no nos ha redimido con su sangre, ni el c√°liz de la eucarist√≠a es participaci√≥n de su sangre, ni el pan que partimos es participaci√≥n de su cuerpo. Porque la sangre procede de las venas y de la carne y de toda la substancia humana, de aquella substancia que asumi√≥ el Verbo de Dios en toda su realidad y por la que nos pudo redimir con su sangre, como dice el Ap√≥stol: Por cuya sangre hemos recibido la redenci√≥n, el perd√≥n de los pecados.¬† ¬†

Y, porque somos sus miembros y quiere que la creaci√≥n nos alimente, nos brinda sus criaturas, haciendo salir el sol y d√°ndonos la lluvia seg√ļn le place; y tambi√©n porque nos quiere miembros suyos, asegur√≥ el Se√Īor que el c√°liz, que proviene de la creaci√≥n material, es su sangre derramada, con la que enriquece nuestra sangre, y que el pan, que tambi√©n proviene de esta creaci√≥n, es su cuerpo, que enriquece nuestro cuerpo.¬†

Cuando la copa de vino mezclado con agua y el pan preparado por el hombre reciben la Palabra de Dios, se convierten en la eucarist√≠a de la sangre y del cuerpo de Cristo y con ella se sostiene y se vigoriza la substancia de nuestra carne, ¬Ņc√≥mo pueden, pues, pretender los herejes que la carne es incapaz de recibir el don de Dios, que consiste en la vida eterna, si esta carne se nutre con la sangre y el cuerpo del Se√Īor y llega a ser parte de este mismo cuerpo?¬†

Por ello bien dice el Ap√≥stol en su carta a los Efesios: Somos miembros de su cuerpo, hueso de sus huesos y carne de su carne. Y esto lo afirma no de un hombre invisible y mero esp√≠ritu ¬Ėpues un esp√≠ritu no tiene carne y huesos¬Ė, sino de un organismo aut√©nticamente humano, hecho de carne, nervios y huesos; pues es este organismo el que se nutre con la copa, que es la sangre de Cristo y se fortalece con el pan, que es su cuerpo.¬†

Del mismo modo que el esqueje de la vid, depositado en tierra, fructifica a su tiempo, y el grano de trigo, que cae en tierra y muere, se multiplica pujante por la eficacia del Esp√≠ritu de Dios que sostiene todas las cosas, y as√≠ estas criaturas trabajadas con destreza se ponen al servicio del hombre, y despu√©s cuando sobre ellas se pronuncia la Palabra de Dios, se convierten en la eucarist√≠a, es decir, en el cuerpo y la sangre de Cristo; de la misma forma nuestros cuerpos, nutridos con esta eucarist√≠a y depositados en tierra, y desintegrados en ella, resucitar√°n a su tiempo, cuando la Palabra de Dios les otorgue de nuevo la vida para la gloria de Dios Padre. √Čl es, pues, quien envuelve a los mortales con su inmortalidad y otorga gratuitamente la incorrupci√≥n a lo corruptible, porque la fuerza de Dios se realiza en la debilidad.¬†

 

Todos. Yo soy el Pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el man√° y murieron:

*
√Čste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de √©l y no muera. Aleluya.

Salmista. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que coma de este pan vivir√° para siempre.

Todos. 

*
√Čste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de √©l y no muera. Aleluya.

PRECES

 

Glorifiquemos a Cristo resucitado y siempre presente en su Iglesia y supliqu√©mosle, diciendo: Qu√©date con nosotros, Se√Īor.

Se√Īor Jes√ļs, vencedor del pecado y de la muerte, del mundo y del demonio

¬ópermanece en medio de nosotros, t√ļ que vives por los siglos de los siglos.

 

Se√Īor, ven a nosotros con tu poder salvador,

—y muéstranos la bondad de Dios Padre.

 

Se√Īor, ayuda al mundo abrumado por las discordias

¬óya que s√≥lo t√ļ, Pr√≠ncipe de la Paz, tienes el poder de salvar y reconciliar.

 

Confírmanos en la fe de la victoria final,

—y arraiga en nosotros la esperanza de tu manifestación gloriosa.

 

Padre nuestro

 

Oración

 

Dios todopoderoso y eterno, que en estos d√≠as de Pascua nos has revelado m√°s claramente tu amor y nos has permitido conocerlo con m√°s profundidad, concede a quienes has librado de las tinieblas del error adherirse con firmeza a las ense√Īanzas de tu verdad. Por nuestro Se√Īor Jesucristo.