Adoración Eucarística Perpetua en España     Misioneros de la Santísima Eucaristía


> ENVIAR UN TESTIMONIO

Leer testimonios de Sacerdotes

Leer testimonios de Jóvenes

Leer testimonios de Familias

Leer testimonios de Seglares

Testimonios de Jóvenes

JÓVENES
Grazia, estudiante.

Soy una estudiante. El año pasado estuve viviendo en el centro de Urbino, en un lugar donde reina el caos, la falta de respeto, gritos continuos, tanto durante el día como por la noche y tratar de estudiar y aún de vivir normalmente era imposible.

Estaba obligada a salir para estudiar. Sentía en mí un malestar y buscaba un lugar donde pudiese gustar de un poco de silencio. Volviendo de las vacaciones de Pascua y retomando la búsqueda de ese lugar, en uno de mis paseos, veo un edificio de ladrillos, como tantos en Urbino, y una grada. Subo entonces los escalones de aquella que inicialmente no me había parecido una iglesia. Encuentro un cartel con la escritura “aquí se tiene adoración perpetua”. Abrí la puerta y apenas entré comprendí claramente que el lugar que tanto buscaba era propiamente ése. Había encontrado un oasis de paz donde podía saborear el silencio y la comunión con Dios. Después de aquella primera vez comencé a ir frecuentemente a la iglesia de Santo Spirito donde sentía que mis malestares desaparecían y me encontraba con la serenidad y la paz del corazón.

Participé de este secreto maravilloso a una amiga que vive conmigo y todas las veces que, sonriendo, le proponía salir se sobreentendía que fuéramos juntas a adorar al Señor.

Desde entonces he afirmado mi relación con Dios Eucaristía, habiendo descubierto en Él al Dios que ama.